
El reclamo está claro, ¿no?
Aprovechando el estreno de la segunda película de Iron Man, en España han salido hace poco dos cómics del personaje que vamos a comentar.
1.“Ultimate Iron Man” por Orson Scott Card. Sí, el famoso escritor de “El juego de Ender” se puso a hacer los diálogos y el guión de Ultimate Iron Man, esto es, rehacer el personaje desde cero, en un universo nuevo y con manga ancha. El dibujo es también prometedor, ni más ni menos que Andy Kubert.
¿Qué tal es? Como era de esperar, muy superior a los cómics superheróicos de esta década, cosa que se nota no sólo en la narración (bastante bien llevada), también en los diálogos o en la ausencia de esa plaga llamada “molonismo”, que parece dictar que tiene que haber dos o tres frases sentenciosas por página o ya nos parece un cómic para niños. Ciencia-ficción, traumas infantiles, luchas empresariales y carreras por patentes científicas. En éste post de la Zona Negativa lo describen muy bien:
Sin embargo, a partir del nacimiento de Tony el desarrollo de la acción es alterado de forma sustancial, pues es en este punto donde Card pisa terreno frecuentado en sus anteriores obras, al cederle todo el protagonismo a un joven, apenas un niño, más que especial. Ésta viene siendo una idea recurrente en la biografía del afamado escritor, no en vano tanto Ender Wiggin, como Alvin “El Hacedor”, por citar los ejemplos más evidentes, comparten con el Tony Stark de esta miniserie cierto predeterminismo: un condicionamiento derivado de estar en posesión de ciertas características que los hacen acreedores de un talento especial, que los convierten en personajes llamados a marcar, de un modo u otro, una época. Líderes naturales de gran madurez y fuerte carácter, forjado a base de padecer y superar adversidades que les han impedido gozar de una infancia normal. Así, con el transcurrir de las páginas, podremos comprender ciertos rasgos del comportamiento del Iron Man adulto, al tiempo que el guionista, de forma meritoria, se esfuerza por buscar explicaciones científicas (o pseudocientíficas, ya que en ocasiones recurre a la ciencia-ficción pura y dura) a los sucesos acontecidos y al comportamiento del protagonista. Todo un despliegue de imaginación y lucidez que arroja inusitadas dosis de originalidad sobre una obra que, sorprendentemente, flaquea precisamente donde a este autor se le supone mayor habilidad: en la articulación de una historia bien estructurada. Y es que el final de esta miniserie es, con diferencia, uno de los más abruptos que recuerdo.

Aún y con todo, recomendable, sobre todo por sus ideas frescas, originalidad y buen dibujo. El punto flaco es que a mitad del tomo la historia, como menciona el post, pierde algo de fuerza, y el final es regulero. El tomo que acaba de salir contiene Ultimate Iron Man 1-5 y Ultimate Iron Man II 1-5 USA: ambas forman el primer arco argumental (sin cabos sueltos).
2. “El Demonio en una botella”. El otro tomo recoge unas de las sagas clásicas del personaje.
Tony Stark vive agobiado por movimientos empresariales que amenazan con quitarle su megacorporación. Además, es incapaz de tomar el liderazgo de sus negocios. Por si fuera poco, unos enemigos suyos consiguen manipular su armadura para que, en público, parezca que asesina a sangre fría. En estas aventuras pelea como siempre y soluciona (más o menos) los entuertos, pero le vemos beber con frecuencia, hasta que, al final del tomo, la última historia nos habla de la dependencia de Tony Stark al alcohol, con imágenes insospechadas en el género, llenas de patetismo y sufrimiento.
En Spiderman aparecía el tema de las drogas (a pesar de las presiones de los sectores más conservadores de los EEUU), en el Capitán América se criticaba el caso Watergate mientras se abrían interrogantes sobre la identidad de los EEUU en su mítica saga “El Imperio Secreto” y en Iron Man teníamos al primer superhéroe que caía en el alcoholismo, todo en la década de los 70. La portada del último número de este tomo, en la que aparece frente al espejo, es una de las míticas del cómic del género.
El tomo relata la sucesión de momentos estresantes, frustrantes y solitarios que terminan llevando a una crisis como ningún otro superhéroe había tenido. El dibujo, la narración o los diálogos son muy clásicos de los 70, quizás teniendo en cuenta que el tomo recopila cómics de 1979 el tono puede parecer desfasado respecto a la altura de cosas del momento: digamos que el terremoto que fue para el mundillo “La saga de Fénix Oscura” se publicaría al año siguiente, para hacernos una idea.
En todo caso, cómic de superhéroes clásico con una historia final mítica.