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10/10

Métodos de dominación mundial (II): Convenciones Frikis

Empieza la cuenta atrás para todos los frikis de bien afincados en Barcelona y alrededores: ¡Este fin de semana comienza el Salón del Manga! Con todo que nuestro país no está aún a la altura de otras sociedades más avanzadas, cuyas ExpoJapan y demás gestos de adoración hacia el país del sol naciente consiguen atraer a la crema del panorama cultopop nipón, tenemos algunos fenómenos de factura propia de los que enorgullecernos. Este año, y siguiendo una ya afianzada tradición, el Salón del Manga vuelve a ofrecernos la esperada actuación de Sexy Mafia, que para el que no lo sepa es un grupo de frikibailarines que recrean las coreografías de nuestros grupos favoritos, convenientemente caracterizados, y que antes de establecerse como un acto más del Salón habían estando acaparando los premios musicales del concurso de cosplay que se celebra en el mismo. Son buenos, muy buenos. Lástima que no vivan en Francia, o en Alemania. Allí serían héroes nacionales y compartirían escenario con L’Arc – en – Ciel o Dir en Grey.

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10/10

The ugly truth about classic games: they are terrible

Jeff Vogel es un artesano de los videojuegos “de antes”, en concreto la saga Avernum, saga de rol clasicota, con gráficos reguleros pero con muchos números, táctica, historia, bastante buena relación acción-consecuencias, dificultad más alta de la media, etc.

Y tiene su blog, claro. Uno podría esperar allí permanentes quejas sobre cómo los videojuegos de rol (y los que no lo son) que salen hoy en día ya no son como los de antes, que él hace videojuegos inspirados en el rol clásico y viejuno que no necesita de cinemáticas para entrar por los ojos, que te piden estrujarte la cabezota, etc…pero no. Todo lo contrario.

Fijaos qué post provocador, teniendo en cuenta que sus clientes son nostálgicos (como yo) de los juegos de rol viejunos, se marcó el 24 de Septiembre pasado (yo llegué allí a través de éste hilo de Meristation):

It’s no secret that I love classic games. My games are all, in some way, tributes to classics. I have a huge personal collection of old Atari 2600/5200/7200/Intellivision/Colecovision/Vectrex/Astrocade/Odyssey 2 cartridges. (All in good working order, thank you.) That you can still buy old Atari games in stores and on XBox Live, among other places, warms my heart.

But let’s not put too fine a point on it. They are not, for the most part, fun. One of my favorite things about my classic games collection is my ability to keep having this conversation with my friends:

“Oooh! Old games! I loved Pitfall! Do you have Pitfall?”

“Of course.”

“Can I play it?”

“Sure.”

(Five minutes pass.)

“This isn’t any fun.”

“No, it’s not.”
I have this huge collection of old games, but I spend all my gaming time with my XBox 360 or PS3. (Or, on increasingly rare occasions, my Wii.)

The reason I bring it up is because of this fascinating article about the unquestionable classic, that inspirational breakthrough, that great of greats, Ultima IV.

Basic summary: Professor teaches class on classic video games. Makes students play old games. Goes all right until they try Ultima IV. They find it to be opaque, dull, and completely unplayable.

Well, YEAH.

Look, nobody worships at the altar of Lord British more than me, and you can’t put into words what a breakthrough Ultima IV was at the time. It set me on the path to writing games for a living. I played it again and again. It literally Changed My Life.

But it isn’t playable now. The controls make no sense. The dialogue is bland. All of the little UI tricks that make RPGs accessible (tooltips, in-game maps, pathfinding) were not yet invented. And, and this is really important, everything that Ultima IV introduced everyone has done far better. Ultima IV had an epic quest and morality woven into the game, which was amazing at the time. But everyone does those things way better now.

So it’s been years and years since I’ve recommended anyone play a game with Ultima in the title. Or, if they really want to try a game in the series, I recommend Ultima VI, which is awesome.

I like looking back to the past. Nostalgia. History. And there are some old designs that really should be modernized. (Archon. M.U.L.E.) But, hey, classic gaming back in the day? Pong? The Atari 2600? Man, I was there. It’s better now. Wherez mah Halo?

Oh, and I will finally know that we have shaken off the dust of the past when it is no longer possible to play Joust. God, but I hate Joust.

El sujeto en cuestión no es un sospechoso quinceañero al que con ponerle unos gráficos bonitos ya el videojuego le parece maravilloso, aunque sea repetitivo y aburrido, no, es un señor que se gana la habichuelas vendiendo videojuegos “a la vieja usanza”.

Es un buen post no tanto para decir que los videojuegos de antes eran horribles, pero sí por introducir en otro ámbito de la vida (en este caso, la aficción por los videojuegos) pegas al clásico y facilón tópico empobrecedor de “cualquier tiempo pasado fue mejor“.

En unas cuantas cosas, como las que menciona Jeff, hemos mejorado muchísimo: los controles son inmensamente mejores, los diálogos pueden tener oraciones complejas y en los juegos de rol no tienes que hacerte el mapa en una hoja aparte: el mapa te lo hace el juego.

Pero de todo ésto seguiré hablando en otro post (también de lo que hemos perdido con los años: desafío en los videojuegos, capacidad de sorprender y alguna cosa más especialmente molesta).

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10/10

Conspiranoias poldavas™.

Sabemos que no habrá perfección en Poldavia y que saldrán conspiranoicos como setas, pero… vaya, no es mala idea que nuestro Gobierno cree una empresa dedicada a producir material para conspiranoicos. El nuevo Zeitgeist debería estar en nuestras manos, eh. No debería ser una de esas iniciativas que toman particulares, ¿eh? ¡Que sea mendacidad organizada, por favor! ¡Que no se renoven los mitos sin nosotros!

Y hete aquí un ejemplo de lo que haríamos en esa empresa, una versión de lo que ocurrió tiempo ha con el 11-S para los conspiranoicos, por si la versión oficial “no les entra en la mollera”.

Oíd, los que deliráis. Ya sé que vosotros adoráis al Dios de la Plausibilidad y eso, que creéis en cosas que no suenen tan inverosímiles. Que hoy en día está de moda vender las conspiranoias con ingredientes científicos diluidos, sí. Que eso lo sé, ya. Y es una pena, porque está muy feo aparentar tanto. No obstante, no tenéis que preocuparos. Hoy me tiro desnudo a la piscina, oíd. Os contaré, queridos, una historia sobre el 11-S. Para empezar, ¿habéis oído hablar del mago negro? ¿Sí? ¿En videojuegos? Lamento decir… que también están entre nosotros.

Así ocurrió, queridos. Decenas de magos negros se congregaron en aquel día. Y con el poder de todos ellos, lanzaron un conjuro tan poderoso que alteraba la realidad material que percibían todos los habitantes del Universo. Veíamos dos aviones estrellarse. ¿Todos? ¿¡Todos!? ¡No, no afectaba a la realidad que percibía Eugène Terre’blanche en su raro cerebro! Y gracias a él, que descanse en paz, supimos de esos magos que atentaban. Él vio en la pequeña tele de su celda cómo ésos, compinchados por el poder negroide, atacaban a ese símbolo de la América blanca mediante conjuros diabólicos de fuego azul. No cejaron en su empeño durante unos minutos, rodeados de una barrera protectora.

Y al final… Estruendo. Cayeron. Humareda de polvo. La América blanca, ¡¡¡MUY jodida!!! Y todo eso lo desembuchaba Terre’blanche hace poquito en una rueda de prensa de la cual se esperaba que él dijera cosillas sobre su país. Y algunos sudafricanos afortunados lo supimos. Esas declaraciones las emitió la principal cadena de televisión sudafricana. Pocos días después, fue asesinado por gentileza de negroides salvajes a sueldo del gobierno sudafricano, también a sueldo de los Estados Unidos de América, que estaban, para variar, a sueldo del Poder Negroide. Ya ven, ¡qué duro es emitir la verdad! ¡Aaaaargh! ¿Me permitís? ¡Aaar…!

*se desabrocha la cremallera* ¡Esto es lo que hacen con nosotros! ¡Puta élite! *un gracioso pene sale y se menea* ¡La verga nos sacan! ¿Y qué quieren? *se orina* ¡Lluvia dorada! ¡Esto es lo que nos hacen! ¡Esto huele fatal! ¡Nos quieren joder! Mirad cómo el hombre blanco, tan prístino él, está condenado a morir por unos jodidos monstruos que están como chotas, eh. ¡Nos chorrean con eso, CON PUTA ORINA! Buuuuuuf… calma, calma…

[...]

Y, ¡oíd!, al menos esa historia es la verdad verdadera. De todo corazón… quiero que lo sepáis, gente de mundo. Que ocurrió. Que fue lamentable. *llora* *aplausos generalizados*

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10/10

Efectos económicos de la Singularidad

Con el advenimiento del coche automático, una creación de los ingenieros de Skynet Google, las mentes pensantes de P.I.F.I.A. predicen que la singularidad está a menos de dos décadas de distancia. Ese día, la humanidad creará la primera Inteligencia Artificial plénamente autónoma y autoconsciente. Si dicha AI no procede a destruir el planeta con armas nucleares (única decisión lógica, en vista de lo incompetente que es la humanidad gestionando el planeta), estaremos ante una nueva era de cambios enormes, radicales, gigantescos; una verdadera nueva economía marcada por el poder de los cerebros artificiales.

¿Qué cambios podemos esperar? Lo cierto es que la revolución AI será profunda, y hará muchos, muchos puestos de trabajohal9000inmediatamente obsoletos. Algunos ejemplos:

a. Contables:

Es de sobras conocido que el código fiscal de un país desarrollado medio es sólo comprensible para metahumanos, frikis de los números estilo rainman o tipos con gafas que hacen del culto al aburrimiento y el sopor su religión, los contables. Estas pequeñas criaturas han pasado toda su existencia torturándose de forma salvaje intentando aprehender cosas tan chungas como depreciación desgravada sobre la base imponible para cadáveres incinerados antes de abril de 1997 sin impuesto de valor añadido, así que odian a todo el mundo con saña. Tanta saña, de hecho, que nos tiranizan, creando reglas aún más oscuras y toneladas de papeleo adicional.

El advenimiento de AIs baratas, eficientes  y rápidas (recordad, son software – su coste marginal es básicamente cero a medio plazo) acabará con los contables. Los ordenadores tomaran el control. Los números serán resueltos por un trasto que si se pone palizas le desenchufas el micro. El mundo será un lugar mejor.

b. Abogados:

Todo lo dicho para contables es básicamente aplicable para las incontables hordas de abogados que habitan en este planeta. Si bien los momentos dramáticos en los juicios seguirán cosa de seres humanos (actores, vamos. El papel lo hará Meryl Streep), todo ese trabajo de buscar precedentes, leer tomos de legajos viejos y torturar a la gente con citas gafosas escrito en un idioma arcaico e incomprensible (sólo utilizado por frikis jugando a Vampiro tomándoselo demasiado en serio) lo harán un par de PCs apañaditos con conexión a internet. Cualquier despacho de abogados de tercera tendrá la misma potencia de fuego que un monstruo legal actual, y todo por cuatro perras.

c. Controladores aéreos:

No. Más. Huelgas. Me parece que no hay nada más que decir.

Aparte de estas no demasiado tristes pérdidas en el mercado laboral, una cantidad tremenda de profesiones verán su importancia radicalmente disminuida. Un sólo ingeniero, economista, analista financiero o periodista de investigación verá como su potencia de fuego crece de forma exponencial, gracias a un incansable sistema experto que es capaz de hacer el trabajo de cien becarios. La diferencia real no será de recursos o capital inicial, sino de ser capaz de hacer las preguntas adecuadas y pedir la información precisa.

Esto hará, paradójicamente, todas esas profesiones increíblemente bien pagadas y que requieren mucha pasta en másters y MBAs muchísimo menos valiosas. Dirigir proyectos complejos o diseñar redes logísticas es infinítamente más fácil con una horda de esclavos digitales (bien equipados con circuitos Asimov, por descontado), así que los genios de las finanzas ahí fuera se van a sorber los mocos.

El mercado va a demandar, ante todo, dos cosas: creatividad, y la capacidad de manejar una llave inglesa. Lo primero, como hemos dicho, para ser capaz de pedir cosas interesantes a nuestros colegas digitales. La segunda, porque el mundo siempre necesita fontaneros… y porque puede que sea necesaria para atizar algún robot rebelde.

Las herramientas tradicionales serán especialmente importantes por un hecho simple: por motivos de seguridad (y evitar que las IAs dominen el mundo) ningún sistema inteligente podrá tener control directo de maquinaria en el espacio real. Queremos evitar tristes incidentes en los que un Wintermute cualquiera decide que tu mujer gasta demasiado en ropa y decide empotrar su coche contra una farola para que aprenda. Tampoco queremos que HAL 9000 o Neuromante decidan reconfigurar una fábrica de alpargatas y generadores de plasma abandonada para construir un ejército robótico invencible. No, no. Las AI va a estar enchufadas a la red, pero coches, trenes, robots y fábricas seguirán siendo sistemas tontos, no sea que ofendamos a alguien.

El Ordenador es tú amigo, pero mejor no confiarnos.

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10/10

Los frikis han conquistado el universo

1:47 pm por Egócrata. Archivado en: ansias de opresión imperial, Éxito empresarial

El Zeitgeist es nuestro, hermanos. Aaaron Sorkin (¡Aaron Sorkin!) ha escrito un guión sobre nosotros – o más concretamente, sobre el creador de Facebook, que es un primo hermano.

Si alguien me hubiera dicho que un día mi madre estaría viciada a un juego de estrategia multijugador en internet (Farmville) no le hubiera creído. Pero ahí está, dándole al vicio y subcultura con entusiasmo. Lo que me parece necesitamos es un mecanismo / estrategia coordinada para que los no-frikis profundicen en el vicio una vez enganchados a un cacharrito de Facebook – cómo los pasamos de Farmville a Fallout New Vegas, Uncharted 2, Civilization V o Halo Reach.

Sobre la película, poco que decir: es fantástica. Y todos hablan Sorkinés, así que ni se os ocurra verla doblada – es imposible traducirlo bien.