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05/11

El Puño de la Estrella del Norte: omae wa mo shindeiru

Estamos a principios de los 90. El panorama del manga en España está a punto de explotar, lllegando al fin la película que populariza la animación japonesa, Akira.

Casi nadie entendió nada, pero todos nos quedamos con los ojos como platos (y la cabeza como un bombo después de oir hasta la nausea “Kaneeeeeda-Tetsuooooooo” mil veces). El desembarco final que abrió el mercado occidental al manga y anime lo llevaron a cabo series que son ya míticas: Dragon Ball, Captain Tsubasa (Oliver y Benji en España) y Saint Seiya (Los caballeros del Zodíaco en España). Las televisiones autonómicas y privadas nos trajeron todo aquello, con gran polémica y lucha de varias asociaciones de padres contra Dragon Ball y Saint Seiya, a las que se calificaba de no recomendables para niños. Se censuraron muchos capítulos de Dragon Ball, incluso una vez consiguieron que dejara de emitirse. No hay ninguna serie actual comparable a aquello: veníamos de la nada y se nos vino encima la invasión.

Cels Piñol ha contado alguna vez que en Barcelona se pagaban precios desmadrados por fotocopias del manga de Dragon Ball. No había Internet, no había móvil. Un amigo catalán al que veía los veranos en el pueblo de mi madre nos contaba por adelantado lo que pasaría en Dragon Ball a los demás.

Los cómics que nos llegaban de allí eran pocos y las editoriales se la jugaban. Dragon Ball fue un éxito, pero la edición en papel de Los Caballeros del Zodíaco se la pegó bien pegada (es de los pocos casos en que la serie de animación era muy muy superior al papel). Una serie que aquí llegó como Alita, ángel de combate maravilló sin serie de dibujos en la televisión detrás…y lo hizo por ser una obra maestra del género (si el Pueblo lo quiere hablaré del tema). Y dentro de las pocas cosas con las que se atrevían vino Hokuto No Ken, El Puño de la Estrella del Norte.

En un futuro apocalíptico, fruto de una guerra nuclear, los débiles e indefensos son tratados como juguetes por bandas ultraviolentas y sádicas. En medio de la desesperación generalizada aparece Kenshiro, el heredero de un arte de asesinar devastador, Hokuto Shinken, El Puño de la Estrella del Norte.

El manga está plagado de escenas de desesperación de los indefensos ante las bandas violentas (en los que predominan los punks, por cierto, el manga es de los ochenta), encarnando del modo lo más sádico posible el papel del Mal. Enfrente aparece sistemáticamente Kenshiro, hombre de pocas palabras, que usa muchas técnicas distinas frente a sus adversarios. En unas hace que los cuerpos exploten, en otras que explote la cabeza, en otra que sus adversarios mueran explotando a los tres segundos. El manga está trufado de cuerpos explotando, brazos retorciéndose de modo muy doloroso, cabezas seccionadas y gente troceada. Violencia, toneladas de sangre, desesperación y un protagonista que se enciende ante los abusos y castiga a los abusones sin ningún tipo de piedad ni remordimiento. El hecho de que el guionista, Buronson, fuera un fanático de Charles Bronson (hasta el punto de dejarse un bigote al mismo estilo) nos puede dar una idea de por dónde vamos.

La cosa podía acabar pronto con estas ideas, así que deriva al poco en una línea argumental clásica de las historias de lucha: hay una rivalidad con sus hermanos adoptivos, hay más personajes conocedores de artes marciales devastadoras, hay sacrificios, hay batallas épicas, enfrentamiento de técnicas de lucha, pero continúa la atmósfera de la poca perspectiva de futuro clásica de las tramas apocalípticas. La vida humana vale poquísimo y toda victoria ante los aprendices de tirano lleva sacrificios violentos y mucha sangre, por más que algunos de ellos demuestren que sus acciones no son porque sí y se caiga en las habituales explicaciones del comportamiento sádico o salvaje en base a traumas infantiles de los villanos.

El dibujo es la clave para entender el impacto que tuvo. Los autores reconocieron abiertamente que la idea inicial era mezclar al protagonista de Mad Max con Bruce Lee. Kenshiro es exactamente eso, con su famoso golpe final de tropecientos mil puñetazos acompañados por los grititos a lo Bruce Lee y su frase famosa: “omae wa mo shindeiru“…más o menos “ya estás muerto“. Las ruinas, el polvo, los mutilados y la fragilidad de la vida de los supervivientes está perfectamente reflejada en unos trazos que captan bien la desesperación y el drama.

Los personajes son impresionantes, hercúleos y épicos. El propio dibujante, Hara, llegó a decir que le encantaban los cómics del “Miguel Angel” de los dibujantes estadounidenses, Neal Adams, que si alguien tenía alguno que se lo mandara. En el estudio anatómico de los personajes principales podemos ver esta clara influencia: personajes que parecen altísimos y esculpidos en granito. Las escenas de lucha son sangrientas, pero narradas con una claridad pasmosa para el volumen y proporciones de los personajes. Es muy difícil técnicamente conseguir algo así, y el efecto visto en papel es muy impresionante.

El Puño de la Estrella del Norte es, por todo ésto y alguna cosa más, uno de los mangas más vendidos de la historia Japón.

Las películas y series de animación basadas en el manga hicieron muy popular a Kenshiro. Las series más viejas que pueden verse en Youtube, por ejemplo, dejan bastante que desear. Otras parecen más acordes al potente dibujo del manga original. Los dos enlaces anteriores son de la misma escena del manga, para hacernos una idea.

¿De qué peca El Puño de la Estrella del Norte? De ser desmesurado y desmadrado, de ser por momentos ridículamente serio cayendo en la cursilería por intentar pasarse de trascendente. Tampoco pueden pedirse demasiadas complejidades psicológicas a los personajes en un manga centrado en peleas y artes marciales, la verdad, aunque estamos muy por encima del bajísimo nivel de Dragon Ball, donde todos terminaban siendo clones menos Vegeta y el Mutenroshi (doblado este último al castellano por Mariano Peña…sí, sí, “Mauricio” de Aída). En lo gráfico, a pesar de lo meritorio ya comentado, hay excesos en la proporciones, y aunque las expresiones de dolor, angustia, sorpresa estén muy logradas está claro que cosas como el humor, la alegría o las situaciones no dramáticas no quedan igual de bien retratadas. Hay algo de acartonamiento, sí.

Ni que decir tiene que tengo los tomos que salieron en España en su momento, pueblo.

Para Megadrive salió un juego inspirado en el manga, “Last Blade”, con los nombres de los personajes cambiados y una dificultad tremebunda. Hace poco ha salido para XBOX360 y PS3 “El Puño de la Estrella del Norte” (traducido al castellano), videojuego de lucha que recoge bastante fielmente (con sus omisiones comprensibles y sus cagadas argumentales, como convertir a Mamiya, una damisela en apuros sin apenas fuerza en el manga, en una luchadora al nivel de los demás) lo visto en el papel.

 

Las cinemáticas recuerdan de modo estupendo los mejores momentos del manga e incluso se pueden jugar historias basadas en lo sucedido allí. El típico juego en el que tu personaje se enfrenta a 30 o 40 a la vez y les da “pal pelo” que tan relajante resulta a veces. Juego entretenido y espectacular visualmente, pero que si te gusta el manga te volverá loco.

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02/11

El juego que todo otaku debería tener

Y encima es gratis…

Aunque ya es conocida mi escasa (inexistente más bien) habilidad con los videojuegos, y por tanto no soy juez legitimada para valorar la calidad de un juego, os digo: Que este es el mejor fighter que ha visto la luz desdeeee, SFII por lo menos. Aún mejor que SFII, diría yo. ¿Por qué?

MOTIVO 1: Es friki elevado al cubo. Si los videojuegos son frikis, los videojuegos retro son aún más frikis, y las idols son de friki a más no poder, jugar a “Hello Project Battle Festival” es como cascarse una partida de Stepmania con la versión japo del YMCA cantada por un tío en tanga de cuero. Fiki con mayúsculas.

MOTIVO 2: Porque no encontraréis otro juego, a excepción de las ñoñadas tipo Barbie Se Rompe una Uña, en el que toooooodos los personajes sean tías. Bueno, excepto el Minimo que aparece al fondo de uno de los escenarios, pero todos sabemos que un conejito rosa muy macho no puede ser.

MOTIVO 3: Porque la cantidad de referencias al mundo del Hello! Project es tan enorme que hasta una tarada-obsesa como yo no pilla ni la mitad. Ver al personaje de Nono atacar a su adversario a golpe de culo es impagable.

MOTIVO 4: Por esa bendita música de 8 bits. Delirio sinfónico de éxitos friki-japos de ayer y hoy. Ya podían pasarse la banda sonora, que es una maravilla en sí misma.

MOTIVO 5: Todo hombre (y mujer un poco abierta de miras) debería desear que la gran Mme. Yuko le lance una bandada de cuervos vestida de Office Lady para matar. Motivo más que sufciente, oigan.

Hale, ya se me están bajando el juego.

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03/10

Venganza (Taken)

¡Saludos habitantes de Poldavia!

Me gustaría presentarme como un nuevo reportero des-informador dispuesto a soltaros una gran cantidad de basura. Muchos pensaréis que esto es lo que hacen todos los reporteros, la diferencia es que yo lo admito. Hoy, para desprecintarme, voy a hablaros de Venganza, una película que bien se habría podido llamar “Como convertir a un carismático maestro jedi en una mezcla entre diox, chuck norris, crash override, genio del photoshop y velociraptor.

En esta película, descubrimos que Qui-Gon Jinn, el Maestro de Obi-wan Kenobi en realidad no murió en 1999 a manos de Darth Maul como todos creíamos, si no que fingió su muerte para poder viajar a la Tierra, cortarse el pelo, afeitarse y tener una esposa y una hija que siempre, a la mínima de cambio sobreactua y sale corriendo. En esta vida alternativa no es un Maestro Jedi. Es un ex-agente del gobierno E.U.Asiano.

Bueno, pues resulta que la niña se quiere ir de vacaciones con una amiga suya (una guarra) a Francia, o eso le dicen a Qui-Gon, porque el plan real es ir a seguir a U2 de gira por Europa. Y nada, lo normal, el padre compra un teléfono móvil internacional (que no domino demasiado, pero yo creía que si tu cruzas la frontera de Ejpiña y vas a Gabacholandia o a Andorra se conserva tú numero… igual estos yankis son tan así que sus móviles no funcionan con la baja tecnología de otros países menos avanzados…), antes de subir al avión se lo da y le dice lo típico que nadie hace, que llame cada día, que se cepille los dientes y que no acepte caramelos de desconocidos. Y os preguntaréis… ¿Que hace la hija? Pues todo lo contrarío. Se baja del avión, un desconocido les da caramelos y les hace una foto, además que les dice que compartan taxi, que es muy caro. Es lo normal, un desconocido a mi el otro día me dijo que compartiéramos un taxi y yo le dije que vale. El tío luego me robó los tres riñones y dos hígados, pero me dijo que es porque tenía que pagar una deuda que si no mataban a su familia. Es lo normal.

Y nada, llegan y el tío este les dice de ir a una fiesta y la guarra le dice a su amiga que se lo quiere follar. Suben al piso (un 5º piso para ellas solas) y ponen la música a tope. Al poco el padre llama y la niña no lo coge, este llama a la mujer y esta le dice “fúmate un porro o bebete una botella pero duerme, que no le habrá pasado nada. El padre no se fía y sigue llamando. Hasta que la niña lo coge y se va a hablar al lavabo (que fíjate como fue de gilipollas el arquitecto que le pone un ventanal enorme que se ve desde el otro salón…), allí ve como secuestran a su amiga y muy nerviosa se lo dice a Qui-Gonn, el cual le dice que se vaya a la habitación más cercana y que se meta bajo la cama. Acto seguido, con la frialdad con que cualquiera diría esto avisa a su hija de que la van a secuestrar y que grite todo lo que vea sobre estos. Al poco, oh, sorpresa, se cumple la predicción del padre y el secuestrador coge el móvil. Qui-Gon le dice algo como “cuento con una serie de habilidades mortales que he ido adquiriendo con el tiempo, así que, o sueltas a mi hija o te parto hasta el hueso de la polla”. El secuestrador le manda a la mierda.

Y nada, al final el tío va a París, encuentra una tarjeta SD del móvil de la hija (que fíjate tú, yo pensaba que los móviles iban con Micro-SD, no con SD), se va a una de esas cabinas de imprimir fotos y fíjate, descubre en la foto de la niña y la amiga que un chico les ha hecho una foto, fijándose en un cartel, haciendo zoom y procesando la imagen. Vamos, que las cabinas esas cutres son poco menos que super-ordenadores dignos de CSI y que además tiene una velocidad impresionante.

Y nada, así, pim pam, pim pam, el tío se va cargando a media mafia Albana de París hasta que al final encuentra a la niña, no sin antes pegarle un tiro a la mujer de un antiguo amigo, torturar a un hombre y liarla en general.

Después de ver esta película, a mi por lo menos me surgieron una serie de dudas.

- ¿Que coño se metieron los guionistas para la frasecita de las habilidades mortales?

- ¿Porque las cabinas de imprimir fotos de mi pueblo no son tan potentes como en la película esta?

- ¿Puede haber más Deus Ex Machina en una película de hora y media?

Y con esto me despido. ¡Salud y Frikismo, Pueblo Poldavo!

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01/10

Distancias entre planetas en Dragon Ball: conclusiones

1:49 am por Raúl S.. Archivado en: Es Kamehameha no onda vital, Manga, Todo es mentira

Los eternos debates sobre si es Broly el auténtico saiyajin de la leyenda o es Son Goku han pasado a la historia, amigos. Dicho debate está en el campo de lo no medible, lo subjetivo y lo que cada uno les salga de las vísceras. En esta página somos amigos del debate serio, concienzudo, con montones de tablas con montones de numeritos detrás y con espadas para todos, por muy impresionante que sea la magia.

Una de las cosas poco comentadas es el tema de los viajes entre planetas, sobre todo a partir de la llegada del espacio del hermano de Son Goku, Raditz. ¿Cuanto tardan los esbirros del tirano espacial Freezer en llegar a la Tierra? ¿cuanto tardaron en volver al planeta Freezer a lamer sus heridas? ¿podemos sacar alguna conclusión de todos estos datos?

Gracias a la guía oficial de Dragon Ball, podemos tener todos estos datos juntos de modo fácil, para así poder sacar conclusiones fundadas.

Distancias en Dragon Ball

Como podemos ver, en inicio la tecnología terrestre está muy atrasada respecto a la de la familia Freezer, los tiranos que gobiernan el universo. La tecnología de Freezer les permite a sus soldados hacer el trayecto Tierra-Planeta Freezer en 18 días, la tecnología terrestre necesitaría años. Es cuanto menos extraño que todo un imperio de caracter universal se centrara en la movilidad de sus tropas y no en su armamento. Posiblemente la confianza en las habilidades de lucha cuerpo a cuerpo y energéticas de sus soldados hayan provocado que los recursos y esfuerzo científico se centraran en el aspecto de la movilidad.

Esto tuvo dramáticas consecuencias al no prever que siempre puede haber algún idiota con el CI de un sacapuntas que se rebota porque matas a un amigo suyo calvo (que estamos conquistando el universo, coño, vamos a andarnos con gilipolleces), y de esa rabieta se vuelve el más poderoso del universo sin espada mágica ni castilo de Grayskull de por medio, procediendo a patearte el hígado. Esas cosas suelen pasar, como nos demuestra la Historia, y un megaimperio nunca debería ignorarlo (mencionan más de una vez en la serie una leyenda sobre un megaburro nacido de entre los saiyajins que arrasará con todo: ¿hubo fallos en el servicio de inteligencia que provocaron que no se diera importancia a esa posible alarma terrorista saiyajin?).

Por otro lado, estos datos no hacen sino hablar del estado del I+D+I de la Tierra en Dragon Ball. En resumen, los científicos son horribles comparativamente con el resto del universo. Esto es seguramente debido a la horrible gestión del rey del mundo, Kokuoh, cuya monarquía absoluta es un obstaculo para el avance y el progreso…y no le tengo manía por ser un gato, que nadie me acuse de gatocismo: estoy describiendo hechos. Si Piccolo Daimaō hubiera seguido como rey puede que hubiera matado a gente aleatoriamente y por capricho, sí, pero sus conocimientos científicos provenientes de la tecnología de su planeta nos hubieran hecho avanzar más y defender mejor a la Tierra. Pero nada, queríais al gato, pues tomad gato. Sí, soy piccolista, ¿qué pasa?

Hay que resaltar que la nave creada por Bulma, a partir de diseños de la tecnología de Freezer, consigue hacer que en vez de miles de años se pase a tardar en torno a un mes en llegar a Namek desde la Tierra. Hay autores que han llamado la atención sobre el hecho de que su padre, estudiando otra tecnología superior a la nuestra, consiguió una nave que hacía ese mismo recorrido en apenas 6 días. Se ha discutido si su padre, el Dr. Brief, es más inteligente. Otros dicen que posiblemente Bulma estaba más dedicada a intentar seducir a extranjeros cuyo sueño es ver la Tierra como condimento para el Kentucky Fried Chicken. Habría que llamar la atención, de todos modos, sobre el hecho de que Bulma trabajó sobre la nave de Kamisama, mucho más vieja que la que estudió el Dr. Brief.

De todos modos, intentaremos en el futuro hablar de las mediciones oficiales de fuerza de los personaje de Dragon Ball, para eliminar algunos mitos infundados.

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11/09

Pique Barça-Real Madrid desde el frikismo

Muchas cosas se han dicho del pique Barça- Real Madrid, pero pocas desde la perspectiva de P.I.F.I.A. Desde lo deportivo, lo sociológico, lo político…¡¡pero no desde lo friki!! Este post trata de suplir esa carencia.

De todos es sabido que el ilustre Tsubasa Ozora (más conocido por los amigos como “Oliver Aton”) se terminó dando cuenta que ese empeño de Roberto Hongo en llevarle a Brasil se debía más al floreciente mercado de la prostitución de por allá que al nivel de su liga. Acto seguido fichó por el FC Barcelona Cataluña de Rivaldo Rivau y entrenado por Van Gaal Van Saal, en el cual terminó haciéndose hueco y levantando la Copa de la Liga de 2005.

Ante este icono del frikismo, los que somos madridistas podríamos estar hechos polvo pensando que no hay mucho que hacer desde el punto de vista friki.

Lo hay. Un icono aún mayor es evidentemente madridista. Las pruebas están en éste post de JC y la siguiente imagen es ilustrativa:

Superad eso, frikibarcelonistas. Y temed al que nunca hace nada, bwa ha ha.

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10/09

Mis juegos de Dragon Ball

En todas las consolas que he tenido uno de los juegos que tenía era de Dragon Ball. La última que faltaba era la XBOX360: el otro día compré de segunda mano “Dragon Ball Burst Limit” por 9 euros. ¿Cuáles cayeron antes?

1.- Dragonball Z Super Saiya Densetsu (Super Nintendo, 1992)

Juego de Rol de Dragon Ball que nunca llegó a Occidente. Las peleas se basan en turnos, en los cuales elegiremos cartas (una sirve para dar un puñetazo, con otra lanzaremos nuestro ataque especial, etc). En función del nivel del personaje (y sus unidades de ataque) le daremos al enemigo o no…es decir, que en este juego vencer a Freezer con Krilín es imposible. Subiremos nivel, podemos (y debemos!) encontrar cartas que hacen cosas especiales, etc. Un auténtico vicio que enamora a quien le guste la serie.

Y sí, lo jugué y me lo terminé en glorioso japonés. Mirad, ésto es un rato del juego desde el mismo principio. Y aquí teneis la batalla “final” con Freezer (aunque el segundo vídeo es de la versión traducida al inglés que hicieron un grupo de traductores frikis, benditos sean!).

2.- Dragon Ball Z: Super Butōden (Super Nintendo, 1993)

Uno de los mejores titulos de Super Nintendo. Vimos la “Split Screen” o que pudieras separarte del adversario, volar o bajar a tierra cuando quieras. Las voces de los personajes al ejecutar sus técnicas especiales eran una delicia (la forma de decir “Final Flash” de Vegeta en este juego aún no ha sido superada). Tenías combate cuerpo a cuerpo y tenías combate a distancia, igual de divertidos ambos. Los androides no salían en el minimapa…porque no puede detectarse su energía!. Los personajes no eran clónicos, cada uno tenía un estilo muy distinto de los otros (más que en ningún juego posterior). Para la tecnología de Super Nintendo era una auténtica maravilla en casi todos los sentidos.

La segunda parte de este juego incorporó varias novedades aplaudibles: no se podía escoger a Goku en el modo Historia (bwa ha ha), había batallas que si las perdías no se acababa la partida y llegabas a finales distintos, podías cambiar la historia oficial dentro de unos cauces lógicos y respetuosos, se mejoró gráficamente, etc.

3.-Dragon Ball Z: The Legend (Sega Saturn, 1996)

Una de las razones por las que me compré la Sega Saturn…y la pifié. En principio el juego metía al fin peleas de dos contra dos, tres contra tres o de tres contra uno. Podíamos al fin pegar a Freezer entre Piccolo, Krilín y Gohan. No sólo eso, la nómina de personajes era casi infinita, nos  salíamos de las dos dimensiones y la mejora gráfica era un hecho.

¿Qué pasó para que este juego sea casi desconocido comparado con la saga Super Butōden o la Tenkaichi de Playstation? Varias cosas: todos los personajes eran clónicos, los personajes no quitaban energía a otros golpeandoles, sólo lanzando golpes especiales del estilo Kamehameha. Esto solo lo conseguías después de darle golpes un buen rato. Era monótono, era aburrido. El único aliciente era que, sí, cada uno tenía al menos dos golpes especiales bastante espectaculares para la época (el Kamehameha de Goku en nivel 3 de Supersaiyajin era una brutalidad).

4.- Dragon Ball Z: Budokai Tenkaichi 3 (Playstation 2, 2004)

La saga Budokai Tenkaichi es la que puede que haya estado más cerca de reflejar las batallas del Goku adulto, y su punto más alto es la tercera parte.  La mecánica del juego es fácil de aprender, difícil de dominar…en un minuto ya lanzas kamehamehas, cosa que con el Super Butoden no. La nómina de luchadores es gigantesca (114 personajes!), añadiendo diferentes vestimentas para cada uno e incluso estando Arale.

Escenarios destructibles, escenarios que cambian totalmente cuando lanzas un ataque muy bestia. Modos de juego que le dan una vida infinita, total libertad de movimiento en 3D ya sea por aire, agua o tierra, historias alternativas, inclusión de las películas de la serie…la pega principal es la falta de diferenciación de los personajes en sus movimientos básicos o estilo de juego, diferenciandose en sus ataques energéticos brutos, algún combo perdido y poco más.  Aunque soy consciente de que con 114 personajes esto tiene que ser dificilillo. El modo Historia sobreentiende demasiadas cosas, y si no conoces bien el universo Dragon Ball puedes perderte por momentos.

Pero estas dos últimas cosas son minucias: es de momento, el mejor representante de Dragon Ball Z. Divertidísimo.

5.- Dragon Ball Z: Burst Limit (XBOX360, 2008)

Anunciado con bombos y platillo, es muy espectacular gráficamente, eso nadie lo duda. Las escenas entre batallas son in-creibles.

Hay pocos luchadores, lo cual no es malo si se diferencian…incorpora algo llamado “piezas dramáticas” propias de cada personaje.

Por poner un ejemplo, cuando Krilín baja de un determinado porcentaje de vida (más otras circunstancias) entonces salta una pieza dramática suya, se para la batalla y aparece diciendo que hay que tomárselo en serio…entonces se vuelve a la batalla y un mensaje nos avisa de que Krilín quita más daño cada vez que pega al activarse esa pieza. Cuando Vegeta encadena varios golpes se para la batalla, se hace el chulo y entonces cambian sus características, etc.

Es una idea estupenda, que añade componente táctico a las batallas y ayuda al que está recibiendo más, en general. Además, las piezas que he podido ver de momento son acordes a situaciones del manga (la de Vegeta haciendose el chulo es enorme). El problema es que además de esto, el fácil manejo y la espectacularidad hay poco más…pocos escenarios, volvemos a no poder movernos con total libertad como en Tenkaichi 3, escasos modos de juego, no es muy profundo como juego de lucha…es claramente inferior como juego a Tenkaichi, a pesar de la buena idea de las Piezas Dramáticas.

6.- Otros

Dragon Ball: Origins (Nintendo DS)

No hay tantos juegos de Goku de pequeño. Éste en concreto es una maravilla que pude catar en la DS de mi primo durante una semana que me la dejó. Es una mezcla (casi) perfecta entre Zelda y Dragon Ball. Divertido, sencillo, bonito, bien recreado, adictivo…una maravilla que abarca desde el principio de Dragon Ball hasta el primer torneo de Artes Marciales.

Dragon Ball: Revenge of King Piccolo (Wii)

Aún no ha salido, pero tiene pinta de ser un pelotazo tremendísimo (1, 2, 3). Mirad que preciosismo gráfico, que dinámica de juego mezcla entre arcade, plataformas y juego de lucha uno contra uno.

Ya veremos en qué queda, claro está, pero promete muchísimo.