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09/09
Conspiranoia cutre-local

Me la suda lo que ustedes, caballeros de inteligencia ampliada, deliberen sobre el nuevo caso de corrupción presente en el PP Valenciano. Aquí habla un absoluto zopenco, aquí se debe escucharme por cinco segundos (o no). Allá, en esta menuda foto nada pixelada, se ha hecho algo muuuuuuuu malo. Y por ello hay que disparar atinadas perdigonadas contra el micrófono perjurando ausencia de culpabilidad, como lo hace el parlanchín trajeado de la izquierda, que ha confabulado contra el mirón de la derecha, de paso, para darnos esperanzas a los chiflados conspiranoicos que buscamos la Verdad en una nube de algodón con la ayuda de alucinógenos y un unicornio rosado.
Y los dos dedos de frente del noble caballero semicabreado de la derecha, según mis nada enrevesadas interpretaciones, recuerdan aquellos tiempos lejanos con la TV3, A3 y Dragon Ball Z en su máximo apogeo. El muy chulo y mirón se cree Son Goku. Sabe que la justicia española le va a devorar con sus mandíbulas de papel y prefiere salir pitando usando su técnica de teletransporte, no vaya a ser que no le haga nada. Y ahí se acabó, mierda, se acabó el turno del fotógrafo. La cosa seguiría normalita para el rebautizado Son Ricardo Costa, notable guerrero Saiyan que a toda España da lustre con su muñequera.
e destruir planetas es una cutrada, que lo de la fuerza mola muchísimo más. La capacidad de ir a cualquier sitio de la galaxia, apretar un boton y ¡pum! unos cuantos miles de millones de personas a tomar por saco es poca cosa, dice el hombre. ¿Cuál es la base que justifica esta afirmación? Analicemos brevemente qué es capaz de hacer este onvre en su periplo por las seis películas de Star Wars.