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12/09
El Mazo Magic más “maricona” de la historia
Hará ya más de diez años, andaba yo un día de camino a la copistería de mi facultad cuando me encontré con un corrillo de estudiantes desgañitándose a voz en grito en torno a una mesa donde parecían estar jugando la habitual partida de mus. Uno de ellos parecía enfervorecido, a punto de sufrir un ataque epiléptico o algo incluso peor. La situación me intrigó. Normalmente un órdago sólo provocaba un vehemente “cawentuputamaretoa peasso cabrón” tomado con la habitual guasa gaditana. Me acerqué a la mesa y le pregunté a un conocido qué estaba pasando, a lo que solemnemente me respondió con una frase enigmática:
- Acaba de perder un “Drop of Honey”
– ¿Un lo cualo?
– Es que se han picado jugando al Magic y ése se ha apostado un Drop of Honey del Alpha y lo acaba de perder.
Ahí comenzó mi ruina para el resto de mi estancia en la Universidad. Magic es a la economía friki lo que el pelotazo del ladrillo a la sociedad española: una ruina basada en la especulación y el capitalismo más salvaje.
Al comenzar a jugar (y a perder dinero) y tras haber presenciado varias partidas, hojearme varios ejemplares del “Urza”, empaparme de la leyenda de los Black Lotus y hacer varias visitas al refugio friki del casco viejo de Cádiz, mi siguiente paso era construir un mazo. En mi afán friki de ser original incluso entre el grupo de outcasts sociales que éramos decidí huir de combinaciones de colores rimbombantes (esos mazos destroyer rojo-negro o rojo puro que tanto se veían). Fui a por un verde-azul.
No hay que olvidar que en aquella época las ediciones más habituales eran la cuarta y la Ice Age. Así que ni corto ni perezoso me puse a buscar elfos, dríadas y demás entes silvanos de mal vivir de una parte e interrupts de otra. El resultado fue conocido localmente como “el mazo más maricona de la historia”.


El mazo, en teoría, debía funcionar con mis criaturas verdes aportando velocidad y maná para poder acceder lo antes posible a criaturas más potentes y, sobre todo, a los interrupts azules. Los resultados nunca fueron nada del otro mundo, sobre todo contra mazos rojos. Aún recuerdo un mazo goblin que no tenía forma de afrontar (la frase “Goblin granada!!!” aún me causa escalofríos). Los vampiros Sengyr, Nightmares y Terrors en negro también me traían frito. Pero yo era el tío más feliz del mundo con mi mazo. Mis escasos triunfos tenían el sabor del mejor Rioja Gran Reserva.




Una vez que tenía un mana pool medio decente (y siempre cuando no me hubieran machacado en los dos o tres primeros turnos) llegaba el momento de sacar la artillería pesada: mi combinación Lure con Folk of the pines, esta última conocida cariñosamente en la zona como la “puta de las nieves”. La idea se basaba en utilizar Lure para quitar as criaturas del contrario de en medio y atacar con la “puta” hinchada a más no poder de maná y Giant Growth para poder hacer daños irreparables directamente al jugador. En reposo, la “puta” hacía muy buenas labores defensivas. Si todo fallaba, siempre podía recurrir al Tranquility e intentar eliminar todos los efectos de la mesa.





Esta estrategia se suponía que debía ir complementada con la táctica de las cartas azules de interrupt. El color azul se caracterizaba por unos bichos burrísimos (y muy costosos en términos de maná) y una retahíla aparentemente infinita de cartas pensadas para sacar de quicio al contrario a base de destrozarle invocaciones, hechizos o cualquier cosa que intentara. Las palabras “counterspell” “deflection” y “power sink” eran la pesadilla de cualquier jugador no azul. El colmo (o el regusto máximo) era cuando veías a tu oponente sacar un Serra Angel con cara de travieso mientras uno mantenía el tipo, para a continuación sacar un “control magic” y, literalmente, robárselo. Toda esta táctica de aprovecharte del oponente se culminaba con los llamados “pistoleros”: los “prodigal sorcerer” que podían hacer daño directamente al oponente independientemente de las criaturas que tuviera en la mesa.
El mazo nunca llegó a carburar del todo bien. Mis limitaciones económicas como estudiante me impidieron hacerme con cartas realmente potentes como una Silvan Library o los temidos Icy Manipulators. Mis resultados en los pocos torneos en los que participé siempre fueron extremadamente discretos. De hecho, la única mención que conseguí fue por ser último clasificado la primera vez que competí y por lo cual me gané el premio simbólico del campeonato: un Apprentice Wizard.

Lüzbel
Diciembre 2, 2009
10:23 pm
El primero que hice fue sólo verde. Mi gran orgullo era mi “Fuerza de la Naturaleza”:
http://www.evocacion.com/magic-the-gathering/quinta-edicion/img/fuerza-de-la-naturaleza.jpg
Una mierda de carta, sí, pero ver ese 8/8 trample me provocaba erecciones cuando lo veía en mi mano. Al poco descubrí que la velocidad en el juego era ESENCIAL, y que sacar semejante bicho o los dragones del color verde eran bastante inoperativos.
Y sí, me llevé palizas de escándalo frente a rojos-negros (parecía que sólo existían esos dos colores), pero las veces que les ganaba la cara de tonto que se les quedaba compensaba tantas palizas.
¡¡Viva el verde!!
Lüzbel
Diciembre 2, 2009
10:26 pm
Terminé cogiendo manía a la palabra “Terror”…cuantos dragones se me murieron por esa $%%/)## carta…
nefar
Diciembre 3, 2009
12:24 am
¡Qué coño de rojos-negros! Lo que más se veía era rojos-verdes (con los monos esos 1/1 que no me acuerdo como se llamaban pero que si tenías un bosque se convertían en 2/3, los putos Lightning Bolt / Chain Lightning y demás…).
Por cierto, no recordaba que el Prodigal Sorceror tuviera esa cara de bobo.
Erpablillo
Diciembre 3, 2009
10:36 am
Por allí abajo y en aquella época se veían sobre todo los negros ó rojo-negro que mencionaba, auque sí que recuerdo algún rojo verde con el, creo que era, Gorilla Pack.
Aparte de los “pitufos” (elfos) una carta muy apreciada era el Bird of Paradise (gallina lisérgica) que la sacabas con 0 maná y te daba un bosquecito al girarla. Y sí que recuerdo al hermano secreto de Hulk (Force of nature). La habilidad de trample era suficiente para poner cachondo a cuaqluiera está claro. Alguno recuerda otra carta famosa conocida como el “plantapinos” (Servant of Gaia o algo así)?
El mazo más espectacular que vi fue un verde puro basado en cartas de hongos y esporas. Completito. En cosa de 6 turnos podías tener cerca de 20 bichitos “token” encima de la mesa. Luego te liabas a hincharlos, les añadías trample y los mandabas a que arrasaran al que tuvieras delante. Im-presionante.
Lüzbel
Diciembre 3, 2009
1:01 pm
Por donde yo jugaba (Móstoles y Alcorcón) el predominio de lo rojo-negro era brutal. También en los mazos de Magic
Egócrata
Diciembre 3, 2009
8:08 pm
Yo era un gran aficionada al azul-blanco – mi estrategia básica era matar a todo Dios de aburrimiento. Matar a gente a base de “Black Vise” es una delicia sutil maravillosa. “Balance”, “Wrath of God”, “Armaggedon”, “Mana Shorts” y cabronadas de estas a mansalva. Y si lo combinabas con un Icy Manipulator (tapear el Black Vise antes de tu turno para que no te casque) era ya orgásmico.
Mi mazo cafre era la versión opuesta; negro (casi) puro, The Rack, y un montón de Hym to Tourach y esos cabrones voladores roba cartas. Aparte, Mana Vaults, Dark Rituals y cerdadas similares, para poder bajar Sengir Vampires y Juggernauts en el segundo turno.
Oh, cielos. Quiero jugar de nuevo.
Jose R.
Diciembre 4, 2009
2:20 am
Yo era de los raros que jugaba blanco casi puro con un 15% de negro (terrors, demonic tutor) y verde (regrowth, superratones +3/+3) que me permitía dar algunas sorpresitas agradables. Eso sí, la baraja llena de cosas guays como Serras Angels, White Knights, bichos first Strike, Cruzadas, Sword to Plowshers, Disenchants, un Paladin y un Personal Incarnation, Healings y eso sí, ni un solo moña-escudo que eso es para caguetas.
Jose R.
Diciembre 4, 2009
2:22 am
Ah.. sí, y mis howling mines que eran un verdadero gusto si la sacaba en el turno 4 o 5, entonces era todo eso bichilandia y no había nada que me parara…
citoyen
Diciembre 4, 2009
10:26 am
Yo hacía la extraña combinación de “Rojo Verde, y un poco de blanco”. La estrategia del mazo era bajar todos los bichos posibles chiquititos, tipo 1/1 tan rápido como se pudiera e ir tirando con rayos metiéndole el dedo en el ojo al otro y cargándote eventualmente cosas molestas que el otro fuera sacando. Incluso llegó a tocarme en un sobre un Martillo de Bogardan. Más avanzado el juego tenía cosas más amablemente destructivas como los Erhan Dijin o los ángeles de serra, tan monos ellos. En el fondo, lo mío era el rojo y el verde, pero los Serra Angels me podían demasiado como para no tenerlos en el mazo.
Razhan
Agosto 3, 2011
2:05 pm
Yo era más de Rojo-Azul, una combinación rara pero eficaz. El azul con sus counter, mana sink y algun mahamoti djinn y clones, el rojo con lighting bolts, fork y más de daño directo. Sumando alguna volcanic island, mazo bastante aceptable, aunque un colega con su verde puro que no paraba de sacar elfitos de mierda que daban mana me jodía bastante
David
Septiembre 8, 2011
1:34 pm
Gran artículo. Qe recuerdos….
Yo probé casí todos los colores, empezando con un ROJO-VERDE Rápido, ROJO-AZUL, BLANCO-NEGRO… Cada color tenia grandes cartas que me alucinaban. Pero la última que utilice y que mejores recuerdos tengo era la ROJA-BLANCA. Un poco rara. Pero controlaba con el fuego, Swords to Plowshares, balance….todo lo que bajaba, hasta que conseguía un SERRA ANGEL + ARMAGGEDDON y se acababa la partida. Tambien tenía las opciones de matar con fuego, o con alguna criaturilla de poco coste que hacía su función WHITE KNIGHT… Despues de más de 10 años sin jugar, todavía tengo grandes recuerdos y ganas de jugar, si no fuese por la pastaza que te gastas, la parienta, que a ver cómo le explicas que te vas a jugar a las cartas el fin de semana y empezar de cero. Aún jugaría de vez en cuando.
camila vallejo
Febrero 18, 2012
3:21 am
wena chupenlo XD
camila vallejo
Febrero 18, 2012
3:22 am
buena vola washitos.