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05/10

Esto sí es un vampiro como Satán manda

Acostumbrados como estamos últimamente a vampiros post-modernos, vegetarianos y que lloran cuando se dan cuenta de que las mariposas también mueren, de vez en cuando es bueno que aparezca algo así. Me refiero al primer tomo que salió hace unos meses en España de La Tumba de Drácula de Gene Colan y Marv Wolfman.

Además de ser uno de los clásicos del género de terror en los cómics, estar dibujado de maravilla, ser recordado por su casi inimitable atmósfera (fíjaos en esta página aún sin entintar) y tener portadas geniales (por ejemplo ésta), el cómic nos presenta una versión necesaria del famoso chupasangres.

El Drácula de este cómic no tiene depresiones, ni dudas, ni dilemas morales: es un monstruo y disfruta siendolo. Le vemos matar, beber sangre por doquier, dejar a la gente morirse de hambre en pozos, hipnotizar a niños para que maten a adultos, jugar todo lo sucio que puede y más, todo con el objetivo de un día conseguir reinar el mundo (a quien le ayuda le promete que no será muy cruel con él cuando instaure “el Nuevo Orden vampírico”). Cómo no, es arrogante, pedante y totalmente clasista, por no mencionar su misoginia galopante.

Dave: Me marcho la semana que viene. Si vienes conmigo, estupendo, y si no, también, ¿vale?
Andrea: ¡No! No vale. Pero no puedo hacer nada para que desistas y no cometas una tontería.
Drácula (dirigiendose a Dave): Dejas que tu mujer te hable muy duramente, jóven. De donde yo vengo semejante impertinencia no quedaría sin castigo.

Éste es el protagonista del cómic, que casi siempre se sale con la suya y ejecuta venganzas horrendas contra sus enemigos (es memorable y escalofriante la que lleva a cabo contra un tetrapléjico). Un noble venido del medievo, que creció en unos Balcanes en guerra con los turcos…y que de repente tiene superfuerza, puede volar e hipnotizar a la gente…¿qué nos esperamos? ¿que monte una ONG? Pues no, es más creíble que actúe como el bastardo ambicioso que es en el cómic.

Horror, atmósfera fantástica, aventuras y un protagonista consciente de su papel como monstruo.

P.D.: El cómic en cuestión es donde por primera vez apareció “Blade”…sí, el que luego arrasaría en las famosas películas de Wesley Snipes. El problema es que los cómics son de los 70 y las pintas de Blade en esa época eran…en fin…