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Frikismo jurídico
Se llama “Frikismo jurídico” (o iusfrikismo) a la rama del Derecho público cuyo campo de estudio incluye el análisis de las instituciones fundamentales que definen a los Estados que aparecen en distintas novelas, series de televisión o películas de ficción.
Si bien su origen se puede remontar a la Antigüedad (citándose entre los más evidentes orígenes de esta disciplina friki-jurídica el relato de Platón sobre la Atlántida), su desarrollo moderno explota definitivamente con la aparición de novelas distópicas ya en el siglo XX. Así, todo buen jurista friki debe hacer un sosegado análisis de obras como Nosotros o Un mundo feliz, a fin de hallar los principios jurídicos que ordenan y estructuran dichas sociedades, a poder ser para extraer conclusiones aplicables a argumentaciones jurídicas de la vida real.
Conviene prevenir a los novatos frente a novelas como 1984 que, por muy famosas que sean, carecen de cualquier clase de valor para el campo del Derecho por lo sobadísimos que están los conceptos tratados. Lo mismo cabe decir de cualquier serie “de tribunales”, prohibidísimas todas ellas para el buen friki (especialmente Boston Legal o Shark), o de las novelas de Grisham. Sí que tienen notable interés, sin embargo, todas las obras de la Saga de la Fundación, de Asimov, así como obras televisivas como Battlestar Galáctica, Jerichó, o Cáprica. También resultan de indudable interés filmes como La Fuga de Logan, Blade Runner, Hijos de los Hombres, V de Vendetta, Distrito 9, Battle Royale , Gattaca, Minority Report o Código 46.
Todas estas obras plantean preguntas de hondo calado filosófico, como: ¿Cómo coño se las arreglaron en la flota colonial para organizar unas elecciones utilizando unas circunscripciones inexistentes? ¿Tienen Tres Leyes de la Robótica el carácter de normas jurídicas? ¿Qué clase de metodología interpretativa emplean los robots para resolver los conflictos que surgen entre dichas normas? ¿Si fuese posible predecir la comisión de delito, podríamos encarcelar al futuro criminal sin vulnerar la presunción de inocencia? ¿Si construyésemos una máquina que pensase como un humano, sintiese como un humano, tuviese forma humana y desconociese que es una tostadora… tendría sentido concluir que tiene derechos fundamentales?
Estas y otras cuestiones serán abordadas en una serie de entradas que analizará los aspectos más imprescindibles del Fringe Law.
Lüzbel
Noviembre 3, 2009
2:28 am
A la serie de novelas de éste genero hay que añadir “Walden Dos”, de una de las figuras del Conductismo, Skinner.
http://es.wikipedia.org/wiki/Walden_dos
“B. F. Skinner lo que muestra en esta obra es una sociedad científicamente construida, la cual existe la teoría conductista operante, describiendo cada uno de los métodos empleados para condicionar a la gente: sus ideales en cuanto al aprendizaje; a la formación de una sociedad sin envidias, sin maldad, sin enfrentamientos; a una forma de gobierno que nada tiene que ver con las formas de gobierno de nuestros países, todo ello desde el punto de vista conductista, y lo hace desplegando sobre esta novela toda su doctrina psicológica al punto de vista de Frazier.
El creador de esta comunidad utópica de éxito, donde todos sus miembros son felices, trabajan cuatro horas al día como máximo y pueden dedicar el tiempo restante a hacer lo que cada quien quiera hacer con su tiempo disponible, no tienen mucha preocupación por sus hijos, ya que toda la comunidad cuida de ellos.
Comunidad que se acerca a la ideología de una utopía, en esta comunidad los problemas son resueltos a través de la aplicación de la ciencia, la novela explica el funcionamiento de tal comunidad en detalle, explicando ciertos sistemas que son una mejora sobre los sistemas usados en las comunidades y sociedades actuales. A lo largo del libro aparecen y se citan numerosos temas de gran importancia, como son las emociones y el trabajo.”
Gel
Noviembre 4, 2009
6:14 pm
Pagaría por ver un debate sobre alguno de estos temas entre cuatro o cinco autenticos poldavos, al puro estilo La Clave
Egócrata
Noviembre 5, 2009
5:49 am
No veas la de disquisición fanta-legal que nos vino con Galactica. Nuestro problema venía que en caso de duda le dábamos la razón a Tricia Helffer, siempre que nos la pudiéramos beneficiar…
Gel
Noviembre 5, 2009
12:59 pm
Je, normal. Si se escribiera la constitución de la Flota Colonial, esa sería la primera enmienda