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Gobernando un imperio galáctico: instituciones
Dado que el futuro inevitable de Poldavia es erigirse en una unidad de destino en lo universal a escala galáctica, es necesario que empecemos a plantearnos cómo vamos a gobernar nuestro imperio estelar. Aparte del terror indiscriminado, una devoción fanática por el Ordenador y la voluntad de llevar el frikismo a sus cotas más excelsas, P.I.F.I.A. va a necesitar un sistema político para organizar el cortijo. ¿Qué instituciones vamos a crear? ¿Qué sistema debemos tener en mente?
Nuestro punto de partida debe ser claro y obvio: el universo es un sitio muy, muy grande, y todo está a parir de lejos. Incluso con reactores de tránsito, impulsores Kearny-Fuchida o reactores de impulso Cherenkov, enviar tropas, provisiones y suministros lleva su tiempo. Recaudar impuestos es complicado, incluso utilizando medios electrónicos – controlar el fraude a distancias estelares es una pesadilla. Aún más importante, mover información y noticias es complicado, ya que a distancias estelares la radio y su patética velocidad de la luz no te lleva a ninguna parte. Saber lo que pasa en nuestras provincias y colonias es complicado y difícil, incluso con HPGs o Hiperradios.
Esto crea un problema: ¿cómo mantenemos nuestro bienintencionado e ilustrado liderazgo sin perder el control del territorio?
Históricamente, los imperios han utilizado dos estrategias institucionales básicas, con tasas de éxito dispar.
El modelo “original” es la Roma Republicana. Es un imperio relativamente descentralizado, con gobernadores provinciales que se dedican a gestionar el día a día local, pero que no tienen control sobre fuerzas militares significativas. Las legiones vienen de Roma, a cargo del Senado, y las crisis son gestionadas a nivel “imperial” cuando se ponen difíciles. El problema, claro está. es el que las legiones son pagadas por el Senado (o Emperador), pero van por el mundo siguiendo a un general. Es relativamente fácil imaginarse una situación en que un líder militar se decide a imponer un poco de orden y violencia en Roma, a ver si pilla un poco de poder político dictatorial.
Por mucho que intentemos evitarlo, un imperio estelar siempre tendrá su dosis de almirantes ansiosos con ganar poder político a base de bombardeos orbitales. Una armada grande, centralizada, aún cuando se pase la vida en la frontera combatiendo chinches, es una receta para el desastre – una pila de profesionales dispuestos a seguir a sus líderes antes que al Estado. No, amigos, el Imperio Poldavo necesita otro sistema institucional.
Volvamos a los libros de historia. Tras la caída de Roma, los habitantes de la vieja Europa construyeron poco a poco un sistema diseñado para resolver estos problemas de comunicaciones lentas, altos costes de transporte y burocracia débil con escasa capacidad recaudatoria. Un sistema descentralizado basados en pactos de vasallaje, privilegios cruzados y lealtad basada en la responsabilidad mutua. Un sistema estable, en que los ejércitos son compartidos y nacen de la cooperación entre nobles. No, no es el estado de las autonomías. Me refiero a un sistema feudal.
El feudalismo es, en gran medida, una innovación organizativa para resolver el problema de insuficiente tecnología de comunicaciones y elevados costes de transporte. Si el centro no puede controlar a la periferia sin poder evitar el cesarismo, descentralizar la autoridad de forma consciente y más o menos simétrica tiene sentido. Las provincias controlan sus regimientos, pero no pueden operar de forma autónoma. Basta con que el centro sea capaz de disciplinar a una o dos provincias rebeldes de forma creíble como primus inter pares para que la cooperación sea racional. La creación de una nobleza feudal, aristrocrática en el mejor sentido, que vive por el honor y los ideales poldavos.
Las provincias y sistemas, por descontado, no tienen por qué ser infiernos totalitarios o monarquías absolutas. Cada sistema podría, en la mejor tradición de mi imperio favorito (el Austro-Húngaro), escoger gobernarse a si mismo como le dé la santísima gana. Lo único que exigiríamos es la adecuada lealtad y pleitesía al Emperador Poldavo de turno, y ser capaces de construir destructores estelares, tropas de asalto acorazadas y robots gigantes con proyectores de partículas a patadas para invadir a nuestros despreciables enemigos Kobold.
El Imperio Galáctico Poldavo será feudal, o no será. ¡So say we all!
Grimthal
Abril 30, 2010
6:33 am
Totalmente de acuerdo, Lord Grimthal Derig aprovecha para disculparse por su ausencia. Estudios y 360, y planes para CONQUISTAR EL MUNDO!!! no me lo han permitido.
Tengo un par de ideas en mente para El Imperio Galáctico que ya narraré en unas entradas.
Jeshua_Morbus
Abril 30, 2010
8:55 am
Respecto a las comunicaciones lentas, ¿se construyen acorazados espaciales, se alcanza la velocidad de la luz y aún no sois capaces de construir un miserable comunicador ansible O_o (http://es.wikipedia.org/wiki/Ansible)? Si es que…
Gel
Abril 30, 2010
9:14 am
Una buena red de stargates tampoco nos vendría mal para mantener cohesionado el Imperio Poldavo. Y también unos cuantos predicadores al estilo Ori para extender la palabra de PIFIA y su señor el Ordenador. Gobierna como quieras, pero hay que respetar la verdadera fe.
http://en.wikipedia.org/wiki/Stargate
http://en.wikipedia.org/wiki/Ori_(Stargate)
Alatriste
Abril 30, 2010
12:02 pm
Todo es cuestión de incentivos (¿Dónde habré oido yo eso antes?) Si el imperio deja a las provincias que organicen sus asuntos como les de la real gana mientras los impuestos lleguen regularmente a Trantor y los impuestos no se salen de madre ¿Qué incentivo tienen para la rebelión, aunque dispongan de sus propias armadas? ¡Al contrario, los sistemas harán cola para unirse al Imperio y prosperar bajo su poderosa – y barata – protección!
Egócrata
Abril 30, 2010
2:21 pm
El ansible es fantaciencia.
. Nuestro imperio es tradicional y puro – Comstar reza cada día para que el HPG funcione.:-)
Bel Riose
Abril 30, 2010
2:56 pm
¿Y como se pretende que las provincias no hagan la guerra entre ellas en la mejor tradición feudal? ¿Una flota central de superdestructres clase Executor para llamarles al orden y hacer que reine la paz y la concordia del Ordenador?
Creu
Abril 30, 2010
5:52 pm
Exactamente Bel Riose, da igual como de grande la tengan, la nuestra es mayor (la flota, por supuesto). Si no hubiera provincias rebeldes ¿donde probaríamos los superdestructores? Para matar Kobolds con un par de fragatas nos arreglamos.
Grimthal
Mayo 2, 2010
4:47 pm
Otra cosa que podríamos hacer es implantar a nuestros gloriosos guerreros chips de control cerebral. Para asegurarnos de que nos sigan a nosotros y no a un general o señor feudal con el ego crecido.
judas
Mayo 3, 2010
3:42 am
Estáis completamente desfasados. Una vez encumbremos al Ordenador, todo consiste en conseguir mantenerse como casta. Pensad en IAs y Portales de comunicación instantánea con su río y su bulevard conectando mundos.
Sólo hace falta, repito, mantenernos en la casta, y estas IAs nos dejarán “mandar” mientras quien manda de verdad es el Ordenador.
Y por fin habrá paz en esta Galaxia. Hasta que llegue el chaval de turno con su virus de MS-DOS, claro.
P.I.F.I.A. » El Capitán Trueno no es el Guerrero del Antifaz
Mayo 3, 2010
6:13 am
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