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Homenaje al mayal
“Pifia con el mayal”. Pocas expresiones, pocas palabras, pocas situaciones son capaces de crear el mismo terror reverencial en la mente de un rolero feroz. Miedo, temor, resignación; un jugador del JDR del Señor de los Anillos (MERP, Middle Earth Role Playing) mentará a la bicha y se persignará seis veces si su DJ pronuncia esas palabras.
¿Por qué? El mayal de armas (flail, en inglés) es un trasto relativamente desconocido dentro de las armas medievales.
Básicamente dos palos largos bien duros unidos por una cadena (una especie de nunchaku gigante), el mayal es una arma a dos manos de origen campesino, fácil de fabricar y muy dolorosa para el que es atizado con ella.
En MERP, el mayal tiene unas características muy especiales. A dos manos significa nada de escudos; el que lo utiliza es un machote que va a pelo. El cacharro tira en la tabla de críticos de aplastamiento, que siempre daban descripciones jugosamente sádicas de los tortazos que soltabas. Y como regalo de cortesía, el mayal daba de regalo un +10 a la bonificación ofensiva, algo que en lenguaje del Señor es un chollo; una espada mágica decente te daba un +15, así que tu megapalo garrulo montañés te daba una ventaja encantadora.
¿El problema? Bueno, el mayal era un poco peligroso en caso de pifia. De hecho, era muy, muy peligroso; el engendro es de hecho bastante letal. Para empezar, una tirada de ocho o menos en 1d100 es una pifia. Básicamente uno de cada diez tortazos que sueltes acabará en un sonoro castañazo autoinflingido, algo no demasiado recomendable cuando estás luchando el mal encarnado, sea en formato orco cutre o en algo más peligroso y letal (y en la Tierra Media hay mucho bicho hinchado de anabolizantes con malas pulgas). Para hacer las cosas un poco más excitantes, una pifia con el mayal te da derecho a dos oportunidades de alegre diversión: por un lado, un paseo por la ocasionalmente letal tabla de pifias para armas a dos manos, y por otro, un crítico “C” (medianillo, y más que suficiente para matarte) de aplastamiento.
Esto es, no sólo te atizas a ti mismo con alarmante frecuencia. Además cuando te la pegas, te das una ostia de las buenas, a ver si aprendes.
Como DJ, el mayal era una fuente de diversión constante; cualquier encuentro, por chorra que pareciera, era una oportunidad para que el PJ cafre con boina que blandia el artefacto pueblerino en cuestión montara el número. Nada como que el guerrero de nivel seis del grupo se reviente la cabeza con un sonoro cacharrazo en la sien al cagarla con inusual entusiasmo tratando de dar lecciones de buenos modales a un orco. Era una forma excelente de sablar al grupo de todo su oro, la verdad, encontrando alguien que lo curara (cof-licencia del master-cof) de su sonora estupidez. Cuando en el siguiente encuentro el mismo guerrero, ahora mucho más pobre, procedió a partirse el cuello él solito por el mismo procedimiento, el resto del grupo decidió dejarlo tirado en medio del bosque paralizado de la cintura para abajo, a ver si aprendía.
Lo hizo, al menos un ratito. Su siguiente personaje se portó bien un ratito, blandiendo una espada a dos manos sin protestar un par de semanas. El problema fue cuando el DJ, en su infinita mala leche, colocó un mayal mágico +15 en manos de un troll y lo soltó a pegar leches. El troll, la verdad, hizo su trabajo; se fundió a un cochino elfo que se creía muy machote con un buen tarrascazo en la traquea (¡pulmones aplastados! ¡oh!), dejó a un bardo y un montaraz para el arrastre, y después se atizó él solito, quedándose inconsciente, y dejándose ajusticiar como Dios manda.
Mi querido amante del mayal no aprendió, por descontado. Un mayal +15 da un +25 a la bonificación ofensiva. Las espadas cañeras de los libros (Glamdring, Andúril) da un +30, si mal no recuerdo; la tentación era demasiado fuerte. No hace falta que diga que clase de maniobra de combate provocó su muerte, unas semanas después.
El mayal es una arma sagrada, es la encarnación de nuestros ideales. El mayal, el rey de la pifia, es uno de los símbolos en el escudo de armas de Poldavia. Es el arma que simboliza nuestro pueblo, nuestro partido. El mayal es una arma campesina, arma insurrecta, arma revolucionaria. Es un arma para aquellos que no conocen el miedo. Para aquellos que quieren hacer lo imposible para prevalecer, para los que lucharán hasta el final, poniendo la nación por encima de todo, el mayal es su gran símbolo, su icono, su luz sagrada.
¡Poldavos! ¡levantad los mayales! ¡cantad por los héroes caídos! ¡frikismo o muerte!
Nota al margen: MERP, por cierto, es un juego increíblemente cruel con las tiradas de críticos – es ridículamente fácil comerte uno. El mayal es el arma más letal, cierto, pero una hacha corriente tiene un 5% de posibilidades de convertirse en una oda al suicidio, por ejemplo. Incluso el 3% de la espada ancha es cafre; ¿el Cid Campeador la cagaba espectacularmente 3 de cada 100 veces? Y no hablemos de la lanza de caballería, el otro gran asesino. En fin.
FrikiBlogs » P.I.F.I.A. » Homenaje al mayal
Noviembre 11, 2009
8:08 am
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Lüzbel
Noviembre 11, 2009
8:25 am
Pero es que el MERP era el paraíso de las pifias. Incluso podías tenerlas (y muy serias) intentado correr con armadura corrientita: yo tuve una así
Eso sí, el juego para obsesos de las tablas y las estadísticas era un perpetuo orgasmo. Otra cosa es que los personajes empezaran el juego siendo excesivamente piltrafillas y lo siguieran siendo un rato demasiado largo: ideal para echar unas risas ante la más mínima cagada/mala suerte/mala baba del máster.
Creu
Noviembre 11, 2009
10:15 pm
El juego mas cafre al que he jugado es Aquelarre, Ahí si que te la juegas en cada combate de mierda. Da igual que sean unos campesinos de mierda armados con horcas y hachas, un critico y eres historia (o geografia según con lo que te den). Y en Aquelarre la resurrección no existe.
Lüzbel
Noviembre 12, 2009
5:43 am
Y la Magia es una chufa de mucho cuidado. Podías hacerte el personaje prácticamente anti-magia al empezar el juego.
Creu
Noviembre 12, 2009
11:11 pm
La magia es una chufa en manos de los personajes, pero como salga un bicho chugo estas muerto si o si. Si habré disfrutado yo como master de Aquelarre….
P.I.F.I.A. » Manifiesto “en defensa de los derechos poldavos”
Diciembre 4, 2009
8:49 am
[...] de Poldavia como nación en un post de este blog, así con la consiguiente emanación de “símbolos nacionales” en otros artículos igualmente inspirados por la luz nacional divina (¿acaso no reconoce la [...]
polkillas
Marzo 30, 2010
1:34 am
¿Cómo es posible que esta entrada me haya provocado a la vez carcajadas y lágrimas?
Dios, qué recuerdos …y lo que tardé en descubrir lo que era un mayal (aparte de una trampa mortal).
Egócrata, me empiezo a preocupar: friki rolero y trenero, rojo-progre (te leo en Lorem Ipsum hace unos meses)… Podría ser mi definición, si además no te comes un colín
Un abrazo
Egócrata
Marzo 30, 2010
1:49 am
Estoy casado, si eso cuenta para algo – y con una friki!
calambre
Julio 27, 2010
1:04 am
muero de risa, una pena que los juegos modernos hayan tomado cariño a los personajes que no mueren tropezandose… hablando de eso, como master yo tuve que matar dos veces a mi novia subiendo una escalera por unas sorprendentes tiradas de 5 1sx 0 exitos (sistema d10) en fin, entre ñoños nos entendemos
P.I.F.I.A. » El arte de estirar la pata: manual de estilo
Diciembre 13, 2010
2:05 am
[...] que tras fallar una patada se estrella con su battlemech de cabeza y aplasta su cabina. Una pifia con el mayal en un momento especialmente dramático, épico o embarazoso. Una catastrofe especialmente creativa [...]
Materias Grises » Blog Archive » Observatorio del Apocalípsis (XIV): tirando pifia en el momento cumbre
Julio 29, 2011
7:21 am
[...] ¿Qué ha sucedido? Pifia con el mayal. [...]