05
10/09
Joyitas olvidadas: Frequency (PS2)
El otro día andaba yo esperando a mi mujer que saliera de la peluquería (aquí pringamos todos), cuando me metí en la clásica tienda-tugurio de compra-venta de videojuegos que todo centro comercial de Estados Unidos parece albergar. Estando como estaba en un mall especialmente cutrelux, el antro en cuestión tenía una nutrida sección de descartes de PS2 que repasar, así que puse a buscar joyitas.Y ¡oh sorpresa!: incluso en esto tiempos de Ebay, de vez en cuando cazas cosas. 
El jueguecito en cuestión es una pequeña rareza de los años mozos de la PS2: Frequency, de Harmonix. El juego es interesante por varios motivos. Primero, es el primer juego del estudio que ha traído al mundo Guitar Hero (I, II y 80s, no la vampirización posterior de Activision) y el impagable, imprescindible e inigualable Rock Band (I, II y Beatles); en cierto sentido, es como ver un película primeriza de un director famoso. Segundo, es una de esas marcianadas que Sony disfruta publicando de vez en cuando: Frequency es un juego extraño incluso ahora, que nos hemos tragado juegos musicales a patadas – imaginad qué aspecto tenía hace ocho años largos. Tercero, y más importante, es un juego excelente, extraordinariamente adelantado a su tiempo.
La mecánica detrás del juego es bastante simple, y no deja de ser un “dar a la nota que cae siguiendo el ritmo” que hemos visto tantas veces. Frequency, sin embargo, no utiliza periféricos extraños, así que para mantener el juego interesante con el pad convencional (y evitar que sea un tostón como Space Channel 5 o Parappa the Rapper) añade un par de cosas.
En Frequency, cada instrumento es una “autopista” de notas separada, situadas formando un túnel estilo Tempest. Cuando juegas, tienes que activar una serie de notas sin errores para “activar” esa pista – una vez lo haces, esta sigue sonando de fondo un rato. Cuando juegas, por tanto, te pasas el rato activando una serie de notas para que suena la batería, rotando el túnel, activando el sintetizador, rotar, activar voz, volver a batería, rotar, y así sucesivamente, escogiendo cual de los seis u ocho instrumentos sonarán en cada momento en la mezcla mientras evitas cometer errores(*).
El resultado es una especie de tripi futurista chungo con -excelente- música electrónica; uno de esos juegos que son capaces de absorberte completamente. Frequency es capaz de meterte “en la zona”: la mirada fija, los reflejos concentrados, el cerebro funcionando al ritmo de la música y las notas que bajan por la pantalla sin cesar. Cuando estás clavando una serie de notas difícil sin errores, siguiendo el latido de los sintetizadores el juego es realmente fantástico – una especie de combinación de matamarcianos épico y baile. Exactamente lo que Guitar Hero es capaz de hacer, sólo que sin extras.
Más allá de una mecánica elegante, Frequency aportaba otras cosas. Es un juego de consola que en el 2001 ofrecía una potente (y extraordinariamente elegante) herramienta para crear remixes de cualquiera de las canciones en el disco. No sólo eso, pero uno podía hacerlo colaborando de forma simultánea con hasta cuatro jugadores – una especie de Wii Music cósmico maquinero. Una lástima que la PS2 fuera pre-internet (en consolas) y no puedas compartir los mixes – que encima son jugables como niveles en el juego.
Más allá de eso, el juego no toma atajos de ninguna clase. El diseño de producción es implacablemente maquinero; una especie de cruce entre Tron, el Neng de Castefa y estética cyberpunk pseudojaponesa sin concesiones. Nada de chuminadas estilo DJ Hero; si haces máquina, es desde el interior de la máquina. Para acabarlo de arreglar, el juego es desalmadamente difícil; dejando de lado el nivel de dificultad “nenaza”, acabar una canción consiguiendo que suene remotamente bien es brutal. Eso mejora el juego, pero no lo hace más accesible; algo que Sony descubrió a su pesar que era un problema.
¿Por qué? Frequency vendió una miseria. Su secuela (Amplitude, aún mejor) se estrelló de igual modo un par de años más tarde. La gente de Harmonix se acordaron lo que les dijo Microsoft cuando les intentaron vender el juego: los juegos musicales no venden sin periféricos asociados. Después del morrazo de Amplitude, el primer juego que publicaron fue Karaoke Revolution, con Konami (Sony se cansó de perder pasta); tras eso, Guitar Hero. No fue hasta Rock Band, sin embargo, que llegaron a igualar este subidón en multijugador.
Pero hablar sobre por qué Rock Band es el mejor juego de los últimos diez años lo dejo para otro día.
(*): Harmonix no se ha olvidado de Frequency del todo, por cierto. La versión PSP de Rock Band usa una mecánica idéntica, haciendo de ella un juego más que decente. Si realmente me quieren hacer feliz, sin embargo, deberían publicar un remake en HD, pistas extras descargables y la posibilidad de compartir niveles en PSN, Wiiware o XBL.
Egócrata
Octubre 5, 2009
6:15 am
Por cierto, no por fardar, pero lo compré por siete dólares – en Ebay se vende por unos $30 de segunda mano. Es difícil de encontrar – ¡premio!
Lüzbel
Octubre 5, 2009
1:15 pm
“Pero hablar sobre por qué Rock Band es el mejor juego de los últimos diez años lo dejo para otro día”
Cof, cof, Metal Gear Solid, cof, cof.
Egócrata
Octubre 5, 2009
1:21 pm
Cuando mi mujer se divierta tanto como yo jugando al MGS, te daré la razón. No que MGS no esté horriblemente sobrevalorado, por cierto….
Lüzbel
Octubre 5, 2009
1:47 pm
“No que MGS no esté horriblemente sobrevalorado, por cierto…”
Desarrolla eso. Pero no quedará impune :p
Lüzbel
Octubre 5, 2009
1:48 pm
“Cuando mi mujer se divierta tanto como yo jugando al MGS, te daré la razón”
Pues con ese criterio el Wii Sports es lo más grande de la década. Y entretenido es, pero…
Egócrata
Octubre 5, 2009
3:20 pm
Wii Sports no digo que sea el mejor juego de los últimos años, pero es indudablemente uno de los más importantes. El sector corría el riesgo de convertirse en un reducto frikis; la Wii y DS han asegurado que sea algo de masas de nuevo.
Rock Band es un gran juego no porque es accesible – es porque es increíblemente adictivo para el friki más machaca (sigo con mi cruzada para poder tocar todo lo que tengo de The Who en expert en batería), sino que además es increíblemente accesible para los no-hardcore y encima el multijugador es sencillamente perfecto. Es el el sueño de medio planeta, tocar en un estadio con los colegas sintiéndote el puto amo, al fin y al cabo – los que no tenemos talento musical lo agradecemos.
El MGS es un juego decente, pero sobrevalorado de cojones. Kojima no sabe escribir una mierda, lo siento.
.
Lüzbel
Octubre 5, 2009
6:02 pm
Totalmente de acuerdo en todo…excepto en lo que dices del MGS, sacrílego!
De eso irá mi próximo post.
Carlos
Octubre 5, 2009
10:22 pm
Yo soy más del HL2. Cuanto más culebrón es, más me gusta
Pablo
Enero 22, 2010
4:11 pm
Hola, sabe alguien donde podria encontrar hoy en dia estos juegos,,, el frecuency y el amplitude para ps2. Lo estoy intentando localizar aqui en madrid pero no hay manera. Agradeceria si alguien me puede dar alguna informacion. Mi correo es palfagem@notes.banesto.es.
Gracias
Pablo
Abel
Marzo 1, 2010
9:56 pm
Que bueno tio, una joya en toda regla. Me alegra saber que le gusta a alguien mas, en sus tiempos jámas encontré a nadie que quisiera jugar a dobles.