16
12/09
Los torpes también le damos al botón, pero sin combos
Tras el magnífico artículo que me precede, no puedo dejar de escribir mi opinión e ir más allá en la defensa de los videojuegos pensados para el jugador torpe:
Me gustan, me encantan los videojuegos, pero soy tan desastrosa que cuando me meto una partidita a algún juego de carreras lo raro es que no termine en el sentido contrario al circuito; que el único juego que me he pasado completo es una aventura gráfica ¡de la Pantera Rosa!; que me compré toa ilusionada el Astérix en los Juegos Olímpicos para Wii y me he quedado atascada en el segundo capítulo o así, y que hasta he conseguido que se me muera un Sim en un tiempo récord. Sin contar que no soy capaz de pasarme un solo escenario del Age of Empires o algún título de la saga Heroes of Might and Magic sin echar mano de la chuletilla de trucos… (excepción hecha del Heroes III, que tenía algunos escenarios increíblemente fáciles hasta para mí).
Es más, soy tan horriblemente mala que ya he comenzado el Diablo como 5 veces y siempre lo dejo a la mitad (el Diablo I, no el II que me parece horrrrendo, y no sólo porque no puedas grabar partidas decentemente: los cobardes también tenemos derecho a jugar, leñe!). Y siempre vuelvo a caer, a pesar de que sé que nunca conseguiré saber cómo es en realidad el Diablo: y es que el juego me gusta a rabiar, pero a poco que me aparezcan un par de docenas de machos cabríos voy a dejarme todo el maná en Town Portals. El mejor hechizo del juego, añado.
Lo que yo querría es un juego en el que se pueda subir de nivel tranquilamente, ir comprando cositas y pijadas, aprender nuevas habilidades y aumentar – ligeramente – la dificultad para que de vez en cuando tengas la sensación de que estás jugando a algo. En resumen, si a los Sims se les permitiera zurrarse con goblins de vez en cuando, sería el juego de mis sueños. Y hasta deberíamos tener la posibilidad de crear Guilds que podríamos decorar con trofeos, tesoros y ese sofá tan cuco del catálogo.
En conclusión: dadnos a los torpes la oportunidad de llegar, algún día, a la pantalla final. O mejor pensado, seguid así: la escasa colección de juegos de que dispongo me va a durar un par de décadas como mínimo.
Lüzbel
Diciembre 16, 2009
9:26 pm
“En resumen, si a los Sims se les permitiera zurrarse con goblins de vez en cuando, sería el juego de mis sueños”
Es que algunos de los mejores videojuegos de todos los tiempos tienen como una de sus mejores características su simpleza. Los Mario, Tetris, Pang…a todos sabías jugar en nada y la cosa en principio no tenía grandes pretensiones. Demasiadas veces de esa falta de pretensiones y simpleza salen cosas grandes.
No subestimeis lo simple, hermanos poldavos!
Lole
Diciembre 17, 2009
10:53 am
Bueno, muchos juegos tienen una cosa que se llama “elegir nivel de dificultad”
Áuryn
Diciembre 17, 2009
11:14 pm
De acuerdo totalmente. Es que hay gente torpe… como yo, por ejemplo. Matarse por sistema en la segunda fase del Super Mario de la Gameboy es muy frustrante.
Pero para mí la panacea fueron los juegos de vidas infinitas. ¿Que tienes las manos como los pies de otro y te caes del risco seiscientas veces? Bueno, pero a la 601 la sacas, sin tener que jugar desde el principio cada x intentos fallidos. Ahh… el Abe’s Oddysee… cuánto sufrimiento y satisfacción puede haber en una misma pantalla.
mdm
Enero 25, 2010
4:03 pm
Hola. Si te gusta el Diablo pero dices que eres “taan torpe” te recomiendo el Torchlight. Si juegas en modo normal es lo que pides, das mamporros y sueltas magias y ves como todos tus enemigos mueres sin llegar a tocarte
Mireia
Enero 25, 2010
7:49 pm
Hombre, pues gracias por la sugerencia… A ver cuándo tengo algo de dinerillo y me lo cojo.
P.I.F.I.A.
Enero 19, 2011
4:00 pm
[...] qué cosas, hace poco más de un año escribía sobre mi incapacidad de pasarme los juegos más simples y demandaba que las empresas creadoras de [...]