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05/10
Perfección friki: World War Z
Echo un poco de menos aquí los libros. No me toméis a mal, me parece genial todo el detalle que se presta al mundillo de las novelas gráficas (y éstas son por naturaleza, el arquetipo de literatura friki). Sin embargo, servidor suele quedarse con cierta sensación de insatisfacción con las novelas gráficas (excepciones a mencionar: la saga “Preacher” y la saga “Sandman”). Con todo, no soy ni de lejos un consumidor habitual de esa forma de literatura. Dadme libros, dadme bichos con todas las páginas que sean, que pese, que me haga pensar, que me haga esforzarme, o simplemente que me entretenga.
Últimamente, amén de la sobrecarga que aún me queda por liquidar, vengo simultaneando lectura en español (mi colección Reinos Olvidados de Altaya me la compré aquí) y en inglés, con títulos bastante variados. Llevaba bastante tiempo detrás de poder hincarle el diente a las obras de Max Brooks. Desde que tito Rinze le hizo referencia hará un par de años, hasta que recientemente me las encontré en una liquidación en play.com a precio irrisorio.

Brooks publicó en 2003 su “Zombie Survival Guide”. El libro es simplemente genial, aunque supongo que no para todos los gustos. Como su propio nombre indica, no deja de ser una guía o manual sobre qué hacer en caso de que los zombies se propagaran por la tierra. El aspecto científico queda acotado con la definición de las causas de la aparición de los zombies: aquí no hay sitio para magufadas o pseudo-explicaciones sobrenaturales; los zombies son fruto de una infección vírica, y el causante de la misma es el “Solanum”. La única forma de acabar con un infectado es destruir el cerebro. Una vez explicado esto, Brooks pasa a dar su informe pormenorizado de aspectos tan cruciales para la supervivencia en una crisis como pueden ser la elección de armas (desde la más que destacable “pala” shaolin a la totalmente inútil ametralladora pesada), la preparación de la residencia como fortaleza (y todo lo que conlleva en términos de autosuficiencia y sostenibilidad), la huída, la elección de terrenos y vehículos, la supervivencia a largo plazo (tanto frente a los infectados como a los más que probables bandidos), preparación física y mental y distintas tácticas a usar cuando fuera posible pasar a la ofensiva. Parece no dejar detalle sin considerar. El libro concluye con una supuesta crónica de ataques o brotes zombies a lo largo de la historia, así como una sección donde anotar posibles brotes que el lector fuera tomando en cuenta. Lo dicho: no deja de ser una guía, y como cualquier manual su contenido no está, al menos a priori, concebido como un vehículo de entretenimiento, aunque en esta ocasión sí que lo consigue intercalando el humor asociado ante tal amalgama de indicios y recomendaciones con una ligera sensación de desasiego (más de una y dos veces me encontré cavilando sobre la viabilidad de cargarme las escaleras de mi bloque como forma de aislar los accesos al edificio en caso de ataque, por poner un sólo ejemplo). Por cierto, el mayal (y similares armas sin filo cortante) vuelve a figurar como arma poco recomendable por su limitada efectividad, elevada necesidad de entrenamiento para lograr la maestría suficente en su uso, así como el peso asociado al mismo.
Lo dicho: sólo si tienes el suficiente estómago o tus gustos frikis incluyen manuales técnicos

World War Z (o Guerra Mundial Z) es otro cantar bien distinto. Bebiendo de los principios y definiciones establecidos en la Guía, World War Z viene a ser la crónica verbal de la guerra contral los zombies. Escrita siguiendo un estilo periodístico, con sucesivas entrevistas a varios supervivientes de la Guerra, el libro viene detallando los distintos estadíos de la misma, desde los primeros brotes en China, pasando por el llamado “Gran Pánico”, la supremacía de los zombies en lo que a terreno controlado se refiere, y concluyendo con el contraataque y la limpieza paulatina de todas las regiones del planeta de la amenaza del Solanum. Gracias a este estilo de narración, y a la sobresaliente variedad de supervivientes, el libro es más que entretenido, abundando en pequeños y sorprendentes detalles centrados en los esfuerzos y vivencias, los héroes y villanos, las acciones brillantes y las cagadas de campeonato a lo largo de los más de 10 años de historia que comprende el libro, por cierto, comenzando en 2012. Supervivencia en la estación espacial internacional, en un submarino nuclear chino, la línea defensiva de las Montañas Rocosas, el éxodo a Canadá, los brotes en China y Sudáfrica, el aislamiento total de Israel, y cómo no, el episodio a lo “Little Big Horn” del ejército yanki al principio de la guerra en el desastre de Yonkers:
Y ahora más buenas noticias: se prevé que una versión cinematográfica vea la luz para el año que viene. Aunque los datos no son demasiado concretos (o fiables) parece que le han encargado el tema a Marc Foster (“Finding Neverland”, “Monster’s Ball” o “Quantum of Solace”) y se dice que el prota (???, como no se refiera al encargado de las entrevistas) será Brad Pitt. Honestamente, no sé qué pensar con esos dos nombres (pero el destripe de la peli se lo dejaré a Jessica). Un solo apunte más: no os moléssteis en buscar videos en youtube; son todos montajes y batiburrillos entremezclando “Dawn of the Dead”, “28 days later”, “Resident Evil” y cosas así. No hay teaser trailer disponible aún.
Raúl S.
Mayo 11, 2010
11:10 pm
“dadme bichos con todas las páginas que sean, que pese”
¿¿?? ¿Qué tiene que ver el número de páginas o el peso con la calidad o el entretenimiento?
La Guía, por cierto, debería ser uno de los documentos inspiradores de la futura Constitución Poldava. Lo más efectivo según el libro, creo recordar, es el rifle de cerrojo (y tiene su sentido). La parte en que habla de que no vale la pena investigar si tener sexo con zombies te infecta es enorme también (más o menos dice que si alguien lo intenta es que ha perdido toda precaución por sobrevivir…vamos, que merece morir)
Egócrata
Mayo 11, 2010
11:55 pm
La guía es un documento imprescindible para el inevitable apocalipsis zombie – y los Poldavos, como vanguardia del frikismo, debemos estudiarla para ejercer el liderazgo natural del partido en esa catástrofe. Por supuesto.
…
World War Z es otra cosa. Es un GRAN libro. Me lo tragué en una sentada, y es realmente adictivo – en la mejor tradición de Carpenter, utiliza los zombies para hacer comentario social, pero no se queda ahí. Las historias son humanas, emocionantes, espectaculares. Me encantó. Es realmente el mejor libro sobre zombies nunca parido.
Erpablillo
Mayo 12, 2010
12:23 am
Raúl, tranqui, no me muerdas. Sólo reflejaba mis predilecciones: a mí normalmente me suelen dejar con sabor a poco. Simplemente prefiero la sensación de la letra impresa pura y dura.
Diana en lo referido a las armas: en las armas de fuego recomendaba sobre todo las tipo M1-Carbine, por ser semiautomáticas y versátiles en rango, aunque por disponibilidad los rifles de caza (los decerrojo) son más fácilmente accesibles. Con todo, creo que a Brooks le fascinan las ballestas (por no mencionar el sigilo y el inquietante sistema de gemidos zombie que funciona como un repetidor de la señal de “comida aquí!).
Hay una evolución curiosa entre la “guía” y World War Z: me encantó la referencia al SIR. Un fusil semiauto, con culata de madera (de los de “toa la vida”) y que hace parecer al Ak-47 como una figurita de Lladró a su lado de lo durísimo que es (it never, ever jams!).
Totalmente de acuerdo también con Egócrata: es lo mejor que he leído jamás sobre la temática zombie. El que retrate al soldado frustrado de Yonkers en contraposición al satisfecho de la batalla de Hope, es un detalle genial. De los “testimonios” que más me impactaron están el del palestino que regresa a Israel al extenderse el brote (el retrato del odio y de los prejuicios religiosos es vibrante), el de la jovencita que huye a Canadá con sus padres y debido a la masificación y la hambruna todo empieza a irse a la mierda, y el del abuelete japonés ciego que se convierte en una especie de némesis versión “Kung-fu” de los muertos vivientes a golpe de “shaolin spade” (aunque no me creo nada del rollo shintoísta siempre me llega a la fibra sensible esa forma de interpretar el mundo).
Por cierto: soy el único que le ve más trasfondo político a Romero que a Carpenter? A ver, que Carpenter tiene mucha chicha (para empezar nada menos con “They Live”) pero tanto “Dawn of the living dead” y “Day of the Dead” me han parecido cargadas de una mala (o buena, según se mire) baba hacia la sociedad yanki en general (bigotry, racism, mindless militarism) y al hijoputismo humano en particular que siempre las he tenido en un pedestal.
En fin: ya tenemos libros de obligada lectura para el futuro sistema educativo. Sacad más!
nefar
Mayo 12, 2010
12:29 am
“Zombies”, la recopilación de John Joseph Adams también es bueno. Tiene algunos relatos francamente soberbios, como el de Dan Simmons
judas
Mayo 12, 2010
1:19 am
¿La guía? Malditos, ¡sólo hay una Guía, y lo que recomienda es llevar siempre encima una toalla!
Pagaréis cara esta asquerosa blasfemia: seréis los primeros zombies en caer.
CMontes
Mayo 12, 2010
1:34 am
sinceramente, que no honestamente, la Guía tiene gracia pero World War Z es un coñazo mal escrito, nos cuenta el final desde el principio así que no hay tensión narrativa y todas las entrevistas terminan pareciendo iguales, y las explicaciones de lo que pasa completamente forzadas, incluyendo comportamientos absurdos al ejército, cuando no simplemente ridículos, como lo de matar zombies con laser para “levantar la moral de la población”. Cualquiera de las muchas novelas de zombies que han salido como setas en estos años es mejor, y eso que no son buenas. Pero como llegó con mucho bombo, la gente tragó.
Raúl S.
Mayo 12, 2010
12:09 pm
No muerdo: el Pueblo quiere más críticas de libros
Alatriste
Mayo 12, 2010
2:10 pm
La guía aún no la he leído, World War Z sí, y me pareció bastante buena en general, aunque algunas entrevistas resultaban repetitivas, algunos derrumbes psicológicos algo forzados, y ciertas salidas políticas (ojo, huge spoilers ahead, continue at your own risk) se las traían: por poner un solo ejemplo, Israel admitiendo a todos los palestinos que quisieran entrar en el país antes de cerrar las fronteras es algo que sencillamente no cuela aunque la misma novela diga que provoca una guerra civil en Israel.
Y (segundo spoiler, aplíquese la misma recomendación del párrafo superior) lo de que los zombies viajan tranquilamente bajo el agua sin que eso les afecte para nada, sin pudrirse ni ablandarse ni ser comidos por los peces, es sencillamente ridículo. Un truco barato para que escapar a las islas no sea el recurso obvio.
El punto más flojo es el que comparten todos los escenarios de apocalipsis zombie: explicar como un brote local se convierte en una pandemia global con millones y millones de zombies acosando a los supervivientes. Creo que la última novela de Stephen King, que se apunta a la moda zombie, no se anda por las ramas: una llamada telefónica llega a todos o al menos a una gran parte de los móviles del mundo, y todo el que contesta se vuelve un zombie. Problema resuelto. Con dos narices.
SuperSantiEgo
Mayo 13, 2010
1:00 am
Yo en mi blog la puse bastante mal, la verdad. Lo de los zombies submarinos y el maestro de Kwan Chang Caine dando hostias a los zombies no había por dónde cogerlo, además de varias superamericanadas muy exageradas, que incluso a los más curtidos nos parecieron sangrantes.
No hay ninguna emoción narrativa, porque desde la primera página sabemos cómo acabó todo, y el formato se hace muy repetitivo.
Erpablillo
Mayo 14, 2010
8:06 pm
Voy por partes ahora.
Judas: realmente sólo hay una GUÍA y su día de celebración está muy cerca (soy de los que se pasa el día en albornoz, si cae en finde, para conmerorar la fecha).
Cmontes: No me parece que World War Z esté, ni mucho menos, mal escrita ni un coñazo. Entiendo que una de sus virtudes radica precisamente en que se centra en las “memorias” del conflicto, en las vivencias concretas de cada uno de los entrevistados. Desde mi punto de vista, precisamente usar la entrevista como vehículo narrativo la dota de bastante originalidad y se presta a entrar en los recuerdos de cada persona, en lugar de hacer la usual narración lineal. Es cierto que algunos pueden parecer repetitivo (no en vano, en el caso del soldado americano hay hasta 3 intervenciones de dicho soldado relatando distintas fases de la guerra). Sin embargo los desastres tácticos me parecen de lo más creíble (y sólo hay que darse un repasito para ver disparates tácticos o estratégicos en la historia bélica real aún más inverosímiles). En la misma entrevista en que se menciona el “laser” se pone en contexto dentro de un esfuerzo de propaganda, algo que todos los gobiernos hacen en cada conflicto y que suele funcionar bastante bien (especialmente con los yankis).
Raúl: Buena indirecta. Las críticas de pelis para Jessica y rajar libros para mí? jejeje
Alatriste: de acuerdo en que a veces las entrevistas pueden parecer repetitivas (con todo a mí me parecieron pertinentes porque seguían aportando detalles). Lo de Israel… pues no sé, tampoco me parece tan descabellado (tampoco demasiado probable) que un gobierno encarándose con una hecatombe tenga la suficiente entereza para admitir tanto judíos como musulmanes de vuelta; el giro está precisamente en pifostio que eso mismo desencadena y que viene a ser algo muy en la línea Romero: la gente puede llegar a ser mucho peor que el horror zombie. Sobre los zombies subacuáticos, el punto de partida que establece el Solanum descarta que cualquier animal ni se acerque a un zombi y mucho menos intente arrancarle trocitos de carne: el virus es “mortal” de necesidad lo cual puede explicar parcialmente el que los zombies transiten sin molestias por el océano, ya que ningún pez, cetáceo, cefalópodo o crustáceo tendrá ganas de hincarle el diente a un ser que irradia la señal de veneno y peligro al mismo tiempo. La descomposición bajo un ambiente salino no llega a explicarse bien del todo es cierto. El paso de brote local a apocalipsis me parece del todo bien argumentado: cójase área rural bajo régimen totalitario y déjenlo correr. Los distintos pasos (y causas) de la extensión de la epidemia están razonablemente contemporizados (no nos olvidemos que en libro se comprende un transcurso de tiempo superior a la década): no se pasa de un brote aislado en la China rural a una pandemia de un día para otro. Dejé de leer a Stephen King hace mucho tiempo (creo que lo último que tuve en mis manos fue Insomnia y es de lo pocos libros que no me he molestado en terminar).
Hay cosas del libro que no me cuadran ojo: lo de Ice City en Groenlandia, la lucha en las alcantarillas de París y la base antártica en “leasing” de los rusos al ricacho son detalles (menores) que no me convencieron mucho. Eso, y lo de Islandia como “white zone” años después de la conclusión de la guerra.
Larga vida al “Señor Lobo”.
Erpablillo
Mayo 16, 2010
2:10 pm
Pequeño, y amigable, aviso anavegantes y administradores: que alguien le eche un vistazo a Akismet, que tiene el filtro puesto por las nubes y he tenido que aprobar manualmente el comentario de supersantiego (el filtro lo había cogido por “spam”, WTF!?)