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05/10
Hacia Poldavia (III): La cuestión religiosa
Ciudadanos: tenemos un problema pendiente de solucionar de la más acuciante importancia. En aras de preservar unidad de acción y pensamiento poldavos es ineludible aclarar la cuestión de la fe poldava. Estamos de acuerdo en que será el ordenador quien dirija los designios del glorioso nuevo orden poldavo durante al menos mil años, mas qué hacer con ese paraguas metafísico que es la fe y sus manifestaciones religiosas.
El debate ha de abrirse. No estamos en disposición, por el momento, de descartar el utilizar una fe en particular o no como muleta para la consecución de los ideales poldavos. Si es así, y el uso de un conjunto de ideas/iconos/rituales se considera acertada se abre la cuestión de cuál adoptar. El abanico de cultos cercanos o verosímiles con el pensamiento poldavo es amplio. Descartemos de partida a los sistemas religiosos tradicionales o más extendidos como símbolo de la ruptura que Poldavia ha de suponer con la sociedad actual y estudiemos otro tipo de alternativas.
La Iglesia del Monstruo de Espaguetti Volador tiene a su favor su quintaesencia friki, la sencillez de su culto y las atractivas promesas ultraterrenas. En su contra tiene un componente excesivamente “hippie” o ácrata que puede dar lugar a distensiones con el ordenador en un futuro
La Iglesia del Nota de los Últimos Días comparte con el pastafarismo la sencillez del culto; además fomenta el conformismo y la paciencia entre sus adeptos. Si bien esto puede parecer todo ventajas, a largo plazo existe el riesgo de que una sociedad netamente dudaísta no sepa responder a retos complejos y por ende, incapaz de alumbrar la necesaria vanguardia que guíe los destinos poldavos.
Las congregaciones Jedis se tratan quizás de las más comprometidas con la causa friki. En su detrimento están los factores de una ceremoniosidad muy compleja y el peligro real de propagar un integrismo talibán que chocaría con los interesas poldavos a la larga.
De las más desaconsejables. El uso de una figura deportiva como deidad es anatema friki. No fomenta el cultivo de las habilidad ni aptitudes deseables en nuestro modelo de sociedad, si bien tiene un potencial aborregante que puede llegar a ser beneficioso en cuanto a control de masas.
Muy similar al dudaísmo en cuanto a principios pero revestido de demasiadas connotaciones místicas que podrían alejar al lumpen del materialismo friki. Por descontado, la alergia a la tecnología es un escollo difícil de salvar. ¿Quién quiere a un perroflauta pasado de maría de cabeza de la iglesia?
Paradójicamente tiene a su favor la tremenda complejidad de sus ceremoniales, lo que podría fomentar el asentamiento de una casta sacerdotal fiel a los fines poldavos. El sistema politeísta permitiría que ninguna figura deítica tuviera demasiada preponderancia respecto de las otras en cuanto a proporción de devotos (Jaimito, o te duermes o viene “inserte nombre de deidad primigenia aquí” y se te almuerza los higadillos). Además los dioses primigenios enraizan perfectamente con los principios frikis y aún no existe ninguna estructura formal o legal establecida con los dioses primigenios como panteón, con lo que podría modelarse fácilmente para plegarse a los intereses del ordenador desde el primer momento usando los retales de literatura disponibles. En su contra se podría argumentar el elevado e innecesario volumen de sacrificios humanos a desarrollarse, en especial de jóvenes vestales de buen ver.
El debate está, por supuesto, abierto a más aportaciones ( v.g. ¿es He-Man digno de la posición de deidad y, dado el caso, de nuestra pleitesía?). Frikismo materialista versus fe al servicio del estado.
Tekeli-li, tekeli-li.

