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12/09

¡FRIKIS! DAN O’BANNON HA MUERTO. LARGA VIDA AL REY.

La noticia me ha alcanzado esta tarde como un auténtico martillazo. El mítico, magistral, cachondo mental e irrepetible Dan O’Bannon nos ha dejado. Tras más de 30 años de lucha contra la enfermedad de Crohn, su cuerpo dijo basta la semana pasada a la aún tierna edad de 63 años.

Fue precisamente debido a esa dolencia que O’Bannon fue capaz de idear su obra maestra:Alien. La enfermedad de Crohn es crónica y autoinmune, provocando que tu propio cuerpo ataque a tu sistema digestivo. A raíz de un episodio especialmente virulento de la enfermedad, fue que el germen de Alien vio la luz en la mente del guionista.

O’Bannon tuvo su estreno en largometrajes colaborando con otro de los grandes maestros del génereo, John Carpenter. Entre ambos, estando aún en la Universidad, dieron cuerpo a la hilarante Dark Star, una gamberrada genial cuyo argumento se centra sobre los devenires de una nave espacial encargada de destruir planetas de órbitas inestables lanzándoles bombas nucleares, cuyo capitán se encuentra congelado y sólo pueden consultar con su cabeza conectada a diodos, un alien que en realidad es un balón de nivea con pies peludos que no para de hacer barrabasadas y una bomba que toma conciencia de sí misma siguiendo los principios del existencialismo. La película tenía un presupuesto ínfimo, que era suplido de sobra con la creatividad y el ingenio de ambos maestros.

La obra por excelencia de O’Bannon fue el guión de la ya mencionada Alien, que no pretendo diseccionar aquí ya que hace bastante que no la re-veo y, además, merece de sobra una entrada para ella solita. A raíz del éxito de Alien, la carrera de O’Bannon despegó durante los años ‘80, con unos resultados algo agridulces: pergeñó parte del guión de Heavy Metal (el largo de animación), participó también en el Trueno Azul(que aunque también se puede considerar bastante friki, no es que me pareciera precisamente una maravilla ahora que miro hacia atrás a los tiempos de mi niñez), y luego fue llamado por otro de los maestros del género, Tobe Hooper, para participar en su proyecto de mayor presupuesto hasta ese momento que fue la historia de vampiros del espacio exterior Lifeforce, con un resultado más que aceptable pese a estar encorsetada dentro de las limitaciones impuestas por una major. Por último, mencionar que también se atrevió como director en Return of the living dead(si no recuerdo mal, trabajando hombro con hombro con el mítico Tom Savini a cargo de los efectos de maquillaje).

El siguiente trabajo de O’Bannon fue otro de los hitos de su carrera como guionista. En 1990 el amigo Paul Verhoeven le llama para que se haga cargo del guión de su blockbuster en ciernesTotal Recall, y O’Bannon hace un maravilloso (aunque demasiado sui generis para mi gusto personal) trabajo de adaptación del cuento de Philip K. Dick We can remember it for you wholesale. El resultado, con Arnie de prota, Michael Ironside de malo maloso y una aún desconocida Sharon Stone, supongo que lo conoceis todos. La peli lo petó por completo siendo de los mayores éxitos de ese año.

La última participación destacable de O’Bannon como guinista fue en 1995 en Screamers, de nuevo adaptando al maestro Philip K. Dick en uno de sus cuentos, esta vez Second Variety. De nuevo O’Bannon, desde un punto de vista purista como el mío, vuelve a extralimitarse en la libertad de la adaptación del relato, lo cual no supone ningún menoscabo para la película que, aunque pasó creo recordar sin pena ni gloria por las carteleras, era un ejercicio más que competente de ciencia ficción malrollera. A partir de ese momento no recuerdo ninguna aportación más de O’Bannon. Supongo que la enfermedad le impidió que diera a luz alguna joyita más antes de morir.

Espero que ahora se encuentre en el cielo, con el monstruo de spaghetti volador, disfrutando de las bondades del volcán de cerveza y de la fábrica de strippers sin que la tripa le dé la más mínima guerra. Descanse en paz.