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02/10
La profunda estupidez de la industria del videojuego
Esta semana ha aparecido una encuesta curiosa: un porcentaje ridículamente alto de estudios y productoras de videojuegos dicen que están reduciendo su volumen de producción en la Wii y DS y poniendo más recursos en el iPhone.
Esto puede sonar inocente, hasta que uno mira las cifras de ventas. La Nintendo DS es (de muy, muy lejos) la consola más vendida en todo el planeta ahora mismo. Está a punto de atrapar (si no lo ha hecho ya) a la Playstation 2 en la lista de consolas más vendidas de todos los tiempos. No sólo eso, el año pasado fue (de lejísimos) el trasto más vendido en todos los mercados. Es barata, pequeña, tiene una biblioteca increíble y, por motivos que se me escapan totalmente, es totalmente ignorada por los desarrolladores fuera de Japón.
La Wii es un caso parecido – o de hecho, incluso más exagerado. Ninguna consola ha vendido 65 millones de unidades más rápido que este engendro. Sus usuarios compran juegos con ganas, Nintendo tiene, si mal no recuerdo, siete juegos que han vendido más de diez millones de copias en su consola. New Super Mario Bros Wii ha vendido más de diez millones de copias en tres meses. La Wii vendió casi cuatro millones de consolas en Estados Unidos sólo en diciembre; son unas cifras de ventas completamente ridículas, extraordinarias. ¿Cuántos juegos medio decentes fueron publicados por otras compañías en la Wii estas Navidades? Básicamente cero. Nada. Ninguno.
Si miro las estanterías en una tienda de juegos ahora mismo, básicamente hay tres juegos de Wii no producidos por Nintendo que me interesan: Silent Hill (un remake), Tatsunoko vs Capcom (un juego de lucha ultra friki) y No More Heroes 2. Nadie está pariendo nada que valga la pena para esta consola aparte de Nintendo; su librería es básicamente una pila de joyas de Nintendo (por algo son la mejor compañía de software del mundo), cuatro o cinco joyas de terceros (Boom Blox, No More Heroes, House of Dead Overkill, la mejor versión del Pro Evolution Soccer y poco más) y una burrada de auténtica basura de cuarta categoria, con juegos que no comprarías a tu peor enemigo.
Las compañías de videojuegos se pasan la vida protestando y lloriqueando que en la Wii no venden nada, que no pueden competir con Nintendo. Dicen que lo más racional es publicar en PS3/360/PC, ya que en la Wii/DS no se gana dinero. El problema, claro está, es que ese mercado esta increíblemente saturado, los presupuestos necesarios son mucho mayores (es más caro hacer algo en HD que en SD) y que, por descontado, siguen compitiendo con Nintendo igualmente.
En esta santa casa tenemos la PS3 y la Wii. Mi presupuesto para juegos es más o menos fijo; si compro juegos en la Wii no compro en la PS3. Los juegos de Nintendo son excelentes, venden increíblemente bien durante meses y meses y básicamente nunca bajan de precio (¿para qué? Mario Kart Wii vendió un millón de copias en diciembre en EUA, dos años largos después de ser publicado – llevan 22 millones de copias). Los juegos de PS3 tienden a caer de precio en pocos meses, ya que el mercado está hipersaturado. Creo que sólo he pagado $60 por un juego de PS3 desde que me la compré (Rock Band: Beatles); no vale la pena gastar más dinero.
¿El resultado? En los últimos años ha habido una auténtica masacre de estudios independientes. Todos han caído después de pegarse soberbios morrazos en algún juego de PS3/360. Mientras tanto, Nintendo se ha puesto las botas, vendiendo cantidades increíbles de software. Los productores responden a este escenario concentrando esfuerzos en un mercado más pequeño (el iPhone ha vendido 42 millones, comparado con los 125 millones de DS ahí fuera), muchísimo más saturado y con precios más bajos, mientras dejan de lado la consola doméstica que más ha vendido de calle.
En fin. Por qué no hemos visto más juegos como Godfather: Black Hand o Resident Evil 4 (la Wii tiene, de lejos, las mejores versiones) en la nueva consola de Nintendo se me escapa totalmente. Es sencillamente incomprensible.