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Teoría general del frikismo I: la condición Friki
El origen de todo friki se encuentra en algún patio de colegio dónde un grupo prefiere cambiar cartas magic a esforzarse patéticamente por destacar en el campo de futbol; en intentar explicar bajo con una mirada de desprecio que los juegos de rol no matan a la gente, que conocer la genealogía de la casa de Gondor es mucho más interesante que encajar dentro de los estereotipos culturales corrientes o que no, las cartas magic no son cromos. La formación del friki prosigue, en la adolescencia, por preferir ir a jugar en red o a Arte9 que intentar dar los primeros pasos en el descubrimiento del sexo y el alcohol.
El origen de la identidad friki está por tanto en un acto de rebelión, de disidencia radical contra los ridículos convencionalismos culturales. Por supuesto, la hipócrita sociedad postcontemporánea no es tolerante con los disidentes. Los frikis venimos por tanto sufriendo los efectos de los mecanismos de represión cultural que afectan a todas las minorías selectas y que ya describiera Ortega en la Rebelión de las masas. En efecto, las aglomeraciones lo inundan todo y cualquier desviación del espíritu de grupo, y del tribalismo es marginado y despreciado por el conjunto de la sociedad y por sus hipócritas valores.
Así la masa de nuestro tiempo adora los ídolos culturales sean éstos los reality shows del momento, la música máquina, el fútbol, la canción del verano o la última secreción cursi y ñoña de Hollywood, siguiendo únicamente la inercia de la homogeneización social y sirviendo inconscientemente a la obscena dinámica de la reproducción social de las élites. El friki en cambio rechaza aceptar esas reglas; rechaza la inercia y la veneración del mainstream y en un acto de disidencia radical, decide crear sus propias reglas, crear un paradigma estético alternativo. El precio a pagar por preferir hablar de “novela gráfica” dónde ellos hablan de TBO; de escuchar heavy metal o la banda sonora de Final Fantasy dónde ellos escuchan la Oreja de Van Gogh; de preferir los antros con olor a tinta recién impresa dónde se discute intensamente sobre la interpretación concreta de alguna regla de juego a los ridículos y ruidosos clubes de noche llenos de humo es por supuesto ser marginado a la periferia social, el último estrato de la jerarquía, ser convertido en lumpen-individuo.
Sin embargo, ello no obsta para que los frikis seamos capaces de organizarnos. Como Erving Goffman anticipó, la marginación es el primer paso hacia la forja de una identidad colectiva. Así, a pesar de la variedad de nuestros intereses, los frikis coincidimos, nos sentimos unidos en nuestra voluntad de construir un paradigma cultural alternativa, en la denuncia de la arbitrariedad, el aspecto tosco y bárbaro del paradigma dominante y especialmente en su carácter superfluo, inercial, del espíritu de manada al servicio de una jerarquía social básicamente arbitraria y nihilista.
Los párrafos anteriores nos permiten perjeñar cuál es la esencia del frkismo. El frikismo puede, en verdad, definirse como hecho psicológico, como actitud estética; el hecho de considerar objetos culturales despreciados comúnmente como meros divertimentos o como inferiores con auténtica pasión, subrayando la equivalencia radical entre ese objeto, sean los comics, los juegos de rol, los juegos de ordenador o los cursos de ecuaciones diferenciales, y los adorados por la cultura hegemónica. Es importante subrayar que el objeto debe ser, impepinablemente, marginal, de otro modo se caería en alguna forma de ridículo involuntario como las groupies o los fans de gran hermano. Como es también fundamental subrayar la importancia de no caer en el gafapastismo o en el pirronismo o el gourmet trash todas ellas amenazas fundamentales para la estabilidad de occidente.
Egócrata
Noviembre 25, 2009
10:38 pm
Excelente aportación, a la que contesto con una aseveración lógica y una pregunta. Dice usted que el frikismo es, en esencia, un acto de rebeldía, un desprecio de la moral débil de las masas.
Estoy de acuerdo con ello.
La esencia del friki es pues la diferencia – por tanto, es obligado para un desarrollo puro y completo del friki evitar la uniformidad, incluso dentro de su mundo alternativo. No queremos contestar y protestar la estulticia dominante creando un régimen alternativo igualmente aburrido e unidimensional.
Por tanto, proclamo: todo friki debe tener al menos un actividad no-friki en su agenda, y tratar de elevarla, mediante avanzadas técnicas frikis, a la auténtica excelencia cultural que es frikismo.
Ejemplo: frikilicemos el fútbol! Añadan estadísticas, juegos de rol, cálculo probabilístico, discusiones sesudas sobre el mercado de fichajes y, ante todo, debates religiosos sobre qué es mejor, FIFA o Pro Evo.
Yo voto FIFA este año, por cierto.
Mi pregunta es: ¿Tengo razón?
Lüzbel
Noviembre 26, 2009
8:20 am
Yo este año también voto FIFA (y el anterior también).
Excelente artículo, por cierto…al que sólo falta poner etiquetas y categorías.
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Noviembre 26, 2009
10:30 pm
[...] algo infinitamente más importante que el Estatuto la dignidad de Cataluña y la unidad de Ejpaña. I y [...]
Ugi
Noviembre 27, 2009
10:28 am
Tengo entre mis proyectos proximos un estudio probabilistico sobre los partidos de la liga española.
Y hacer un juego de negociacion sobre los fichajes en el mundo del futbol.
Ni un ambito de la cultura sin frikismo!
Forza Dj Hero!!
P.I.F.I.A. » Yo confieso
Noviembre 27, 2009
11:39 am
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