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05/10
Wishful Thinking
Emma Thompson es una actriz que me encanta – este fin de semana he visto Sentido y sensibilidad, que la tenía en mi lista de pendientes desde hacía tiempo, y anda que no me ha hecho llorar, aparte de que siempre la recordaré como el contrapunto perfecto para el ego desatado de Kenneth Branagh y, cómo no, en su pequeño papel de universitaria pija en un episodio de “The Young Ones” junto a otros clásicos de su generación como Hugh Laurie y el grandísimo Stephen Fry (ni más ni menos que la voz del narrador en Pocoyo!). Es además una mujer destacable fuera de la pantalla, comprometida y con ese punto de sentido común que le llevó incluso a retractarse de su apoyo a Roman Polanski después de conocer más a fondo la sórdida historia de su crimen. Hay que tener mucha fuerza moral para eso.
Pero lo que no le perdonaré es que haya plantado en mi febril imaginación la siguiente imagen: Colin Firth en el reparto de la adaptación de “My Fair Lady”. No porque sea una mala idea, al contrario: el hombre es un actorazo, con ese puntillo que tienen los maduros interesantes y, no es que sepa cantar, pero tiene una voz cuando menos interesante – lo suficiente como para que me haya descargado la banda sonora de Mamma Mia! y tenga “Our Last Summer” en bucle perpetuo, a pesar del horror de la voz de Pierce “Springsteen” Brosnan. – En realidad Emma tiene toda la razón del mundo, y Colin lograría además quitarme ese resquemor, esa sensación agridulce que me dejó la película original, porque por muy maravillosa que sea Rex Harrison nunca llegó a convencerme como Henry Higgins (¡pero si Audrey parecía su nieta, por dios!) y no estaría malotra versión que redimiera el personaje ante mis ojos. Desgraciadamente – y eso es lo que le echo en cara a la buena de Emma – Colin no será el sr. Higgins a menos que ocurra un milagro (y a pesar de que este año ha estado en casi todas partes y se ha ganado al fin la admiración de la crítica con A Single Man, otra peli que va a mi lista de pendientes), y a mí me queda el gusanillo de imaginarme al sr. Darc-eeeer, Firth vestido de nuevo en traje de época bailando “The Rain in Spain”. Pero como el rodaje no empieza hasta el 2011, aún queda tiempo para seguir deseando que ocurra el milagro.
Alatriste
Mayo 12, 2010
2:13 pm
Hombre, hay que aceptar ‘My Fair Lady’ como es. Vale que Rex Harrison como profesor Higgins es algo forzado, pero Audrey Hepburn como un producto de los barrios bajos de Londres es mucho más increíble, si nos ponemos así.
Mireia
Mayo 13, 2010
1:46 am
Pues anda que como al final salga la Keira Knightley en la nueva versión… a su lado el palillo de la Hepburn va a parecer una camarera bávara XD